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Ex Dirox: entre la venta de la planta y una deuda ambiental que Libertad no puede seguir cargando

La licitación para vender la ex Dirox puede abrir una salida industrial y laboral, pero deja en el centro un problema mucho más profundo: la persistencia de 1.800 toneladas de residuos peligrosos en un predio paralizado, a pocos kilómetros de Libertad.

La discusión sobre la ex Dirox no pasa solo por si aparece o no un nuevo dueño. Lo que está en juego en Libertad es bastante más serio: el futuro de decenas de puestos de trabajo y, al mismo tiempo, la resolución de un pasivo ambiental que lleva años pesando sobre la zona. La planta permanece detenida, la incertidumbre sigue abierta y el problema de fondo no desaparece con un cambio de manos.

Desde el punto de vista formal, el proceso de licitación avanza. Pero ese movimiento no garantiza por sí mismo una salida de fondo. Quien compre la unidad productiva no solo deberá evaluar la viabilidad industrial del predio: también tendrá que asumir una carga ambiental pesada, costosa y sensible. En otras palabras, no se está vendiendo una planta “limpia” lista para reactivarse sin condiciones, sino una estructura atravesada por deudas, riesgos y responsabilidades acumuladas.

El problema no es solo comercial

La eventual venta puede ser vista por algunos sectores como una oportunidad para recuperar actividad y empleo. Y es lógico: detrás de la crisis de Dirox hay familias, salarios y una comunidad que no es indiferente al cierre o a la reactivación de una fuente de trabajo. Pero reducir todo a la pregunta sobre si habrá inversores sería una forma de mirar apenas una parte del cuadro. El punto más delicado está en lo que queda adentro del predio y en quién se hará responsable de eso.

El texto base es claro en ese sentido: sobre la planta siguen pesando 1.800 toneladas de residuos industriales peligrosos, en un contexto de paralización y sin una solución definitiva a la vista. Ese dato cambia por completo la dimensión de la noticia. Ya no se trata solo del destino de una empresa, sino de una situación que involucra salud ambiental, control público y garantías para la comunidad de Libertad.

Ambiente, trabajo y responsabilidad

Acá no debería correr el falso dilema entre empleo y ambiente. Libertad no tendría por qué resignarse a elegir entre la continuidad de puestos de trabajo o la convivencia con un pasivo químico sin respuesta estructural. Una salida seria exige las dos cosas: proteger el trabajo y resolver de forma verificable el riesgo ambiental. Lo contrario sería socializar el problema y dejarle a la comunidad una bomba de tiempo mientras otros negocian la parte comercial.Por eso, más que la mera adjudicación, lo central es saber bajo qué condiciones se haría una eventual reapertura. Qué plan existe para el traslado de los residuos. Qué monitoreo habrá. Qué exigencias asumirá el comprador. Qué controles ejercerá el Estado. Y, sobre todo, qué garantías concretas tendrán los vecinos y los trabajadores de que esta historia no volverá a repetirse bajo otra razón social.

Una definición que no puede ser a cualquier precio

La licitación puede cerrar una etapa administrativa, pero no resolver por sí sola el conflicto de fondo. Si el proceso termina en una venta sin control estricto, sin cronograma claro de saneamiento y sin compromisos verificables, el problema seguirá allí, aunque cambie el nombre del titular del predio. Y si no aparece comprador, la incertidumbre seguirá golpeando en dos frentes al mismo tiempo: el laboral y el ambiental.

La ex Dirox no es solo una planta a remate. Es una prueba concreta de cómo se cruzan industria, empleo, ambiente y responsabilidad pública. Y en ese cruce, Libertad merece algo más que una salida apurada: merece una solución real.

Fuentes

  • San José Ahora — Tras la Feria Judicial, crece la expectativa de los trabajadores de Dirox por el cierre del concurso.
  • San José Ahora — Incertidumbre por 1.800 toneladas de residuos peligrosos que están en la planta de Dirox, en Libertad.
  • San José Ahora — A dos kilómetros del centro de Libertad hay 1.800 toneladas de residuos peligrosos sin los controles adecuados.
  • Radio36 — Nuevamente la empresa Dirox, de Libertad, genera información preocupante.
  • Dirox S.A. — Empresa.
  • El País — Dirox suspendida por riesgo de contaminación.