En Gallinal, una localidad del interior sanducero donde las distancias pesan y el acceso a los servicios públicos suele marcar la vida cotidiana, la salud volvió a ganar presencia estable. Desde el lunes comenzó a trabajar en la zona un médico asignado por ASSE, en el marco del programa de fortalecimiento de la atención de los servicios de salud en la ruralidad.

La llegada del profesional no aparece como un hecho menor. En el interior profundo, contar con un equipo de salud radicado no significa solamente tener una consulta más cerca: significa reducir esperas, evitar traslados innecesarios, sostener controles, prevenir enfermedades y acompañar de forma más humana a poblaciones que muchas veces quedan obligadas a resolver desde lejos lo que debería estar garantizado por cercanía.
Según informó la directora de la Red de Atención Primaria de Paysandú, licenciada Andrea Veglia, el dispositivo instalado en Gallinal se integra con un médico, un licenciado en enfermería y una enfermera con 30 años de experiencia en la zona. Veglia aclaró que la localidad nunca estuvo desatendida, ya que la asistencia se venía realizando mediante la modalidad de giras. En esta etapa, el funcionamiento será mixto, hasta que el nuevo equipo complete su adaptación al territorio. Luego, el médico quedará a cargo de la atención tanto en las localidades como en las giras rurales.
El profesional radicado es el doctor Javier Mañosa, quien desarrollará su tarea desde la policlínica de Gallinal. En principio, atenderá el eje conformado por Gallinal, Cerro Chato y Soto, una zona donde la presencia sanitaria estable era una demanda sostenida por vecinos y autoridades locales.
La medida se inscribe en una política más amplia de ASSE para reforzar el primer nivel de atención en zonas rurales. El Directorio del organismo aprobó la creación de ocho cargos médicos y ocho de enfermería destinados a localidades del interior profundo, con el objetivo de formar equipos básicos de salud en departamentos como Artigas, Salto, Paysandú, Rivera, Flores, Colonia y Cerro Largo.
Ese enfoque apunta a algo elemental pero muchas veces postergado: que la atención primaria no dependa únicamente de la capacidad de traslado de la población, sino que el Estado llegue al territorio. En comunidades pequeñas, dispersas y alejadas de las capitales departamentales, una consulta médica puede implicar kilómetros, tiempo, costos y una organización familiar que no siempre resulta posible.
Por eso, la radicación de equipos de salud tiene un valor que excede la asistencia puntual. Permite conocer a la comunidad, hacer seguimiento, trabajar en prevención, sostener controles de enfermedades crónicas, acompañar a niños, adultos mayores y trabajadores rurales, y fortalecer el vínculo entre el sistema público y las personas.
Gallinal forma parte de esa ruralidad que demasiadas veces aparece en el discurso pero no siempre en las soluciones. La instalación del equipo de ASSE marca un paso concreto: salud pública más cerca, con presencia territorial y con una mirada que reconoce que el derecho a la atención no puede depender del lugar donde se nace o se vive.
En tiempos donde se discute mucho sobre eficiencia del Estado, esta medida recuerda algo básico: un Estado eficiente no es el que se retira, sino el que llega mejor. Y en Gallinal, llegar mejor significa tener un médico en el pueblo, un equipo de salud en la zona y una respuesta pública para una necesidad largamente sentida.
Mx. Granger, CC0, via Wikimedia Commons
Andrés Franchi Ugart…, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons









