La Intendencia de Montevideo iniciará este año la construcción de una nueva infraestructura para bicicletas que unirá el Cerro con el Centro. El proyecto busca conectar zonas ya integradas a la red ciclista y avanzar hacia una ciudad menos concentrada en el eje costero.
La Intendencia de Montevideo comenzará este año las obras de la llamada “ciclovía al oeste”, un proyecto que conectará el Cerro con el Centro de la capital. El trayecto previsto tendrá una extensión aproximada de 11 kilómetros y unirá la zona de Camino Cibils y Carlos María Ramírez con la avenida 18 de Julio.
Aunque todavía no está definido el trazado final ni la fecha de finalización de las obras, la comuna ya trabaja sobre un boceto que deberá ser validado en los próximos meses. La conexión permitirá enlazar dos infraestructuras existentes: por un lado, la bicisenda de Camino Cibils hacia Paso de la Arena; por otro, la ciclovía de 18 de Julio, una de las principales intervenciones recientes en materia de movilidad urbana.
Una obra para conectar el oeste con el centro
La nueva ciclovía aparece entre las primeras señales de la administración de Mario Bergara en materia de movilidad ciclista. La Intendencia tiene actualmente unos 78 kilómetros de infraestructura para bicicletas y se propone llegar a 100 kilómetros al final del período.
El dato no es menor. Durante años, buena parte de las obras de movilidad alternativa se concentraron en zonas céntricas o costeras. La llegada de una ciclovía que conecte el Cerro con 18 de Julio puede abrir una discusión más amplia: no solo se trata de bicicletas, sino también de integración territorial, acceso seguro al centro y derecho a moverse sin depender siempre del auto o del transporte tradicional.
El oeste de Montevideo ha sido históricamente una zona con fuertes demandas de infraestructura. Por eso, una obra de estas características deberá evaluarse no solo por su extensión, sino también por su calidad, seguridad, mantenimiento y capacidad real de servir a vecinos, trabajadores, estudiantes y usuarios cotidianos.
Un trazado complejo y todavía en estudio

Desde el Departamento de Movilidad de la Intendencia explicaron que el proyecto combina diferentes situaciones urbanas. La responsable del área de Planificación de Movilidad, Patricia Abreu, señaló ante la Junta Departamental que todavía no existe un costo cerrado porque el recorrido deberá resolver varios escenarios: tramos con buen pavimento, sectores por vereda, desniveles importantes y puntos donde será necesario adaptar el espacio público.
Ese punto será clave. Una ciclovía no puede limitarse a una línea pintada ni a una intervención aislada. Para que funcione, necesita continuidad, señalización clara, cruces seguros, iluminación adecuada y convivencia ordenada con peatones, ómnibus y vehículos particulares.
La Intendencia sostiene que esta obra, junto con las demás previstas para el período, servirá para conectar infraestructura ya existente y avanzar en una red más completa. En los próximos meses se presentará un Plan de Ciclovías y Bicisendas, donde se definirán los proyectos de este gobierno departamental y una agenda proyectada para la próxima administración.
Hacia una red más amplia de movilidad ciclista
Además de la ciclovía al oeste, la comuna evalúa otros tramos para ampliar la red. Entre ellos figuran proyectos sobre Bulevar Artigas, desde el Obelisco hacia la Rambla; Bulevar Batlle y Ordóñez, con un tramo de unos seis kilómetros; y obras en Coronel Raíz y José Pedro Varela, con extensiones previstas de entre 1.300 y 1.600 metros.
El desafío será que estas obras no queden aisladas ni respondan únicamente a una lógica de anuncio. Montevideo necesita una red ciclista integrada, segura y útil para la vida diaria. La conexión entre el Cerro y 18 de Julio puede ser un paso importante si logra acercar el oeste al centro, ordenar el tránsito y ofrecer una alternativa real de movilidad para quienes ya usan la bicicleta y para quienes podrían empezar a hacerlo si existieran mejores condiciones.








