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Meta y el doble estándar digital: dinero para colonos violentos, silencio para Palestina

Un informe de 7amleh denuncia que Meta permite monetizar cuentas vinculadas a grupos de colonos israelíes acusados de promover violencia en Cisjordania, mientras restringe el alcance y la monetización de voces palestinas, periodistas y defensores de derechos humanos.

Una denuncia grave contra Meta

Un nuevo informe del Centro Árabe para el Avance de las Redes Sociales, conocido como 7amleh, vuelve a poner bajo la lupa el rol de las grandes plataformas tecnológicas en la ocupación israelí de Palestina. La denuncia apunta directamente a Meta, dueña de Facebook e Instagram, por permitir que cuentas vinculadas a grupos de colonos israelíes sigan generando ingresos dentro de sus plataformas, aun cuando promueven mensajes de odio, violencia y desplazamiento forzado contra la población palestina.

Según el documento, grupos como Hilltop Youth, sancionados por Estados Unidos y el Reino Unido por su participación en ataques violentos en Cisjordania ocupada, continúan utilizando las redes sociales para difundir su narrativa, organizar apoyos y recaudar fondos. Estas páginas, de acuerdo con el informe, promueven puestos de avanzada ilegales, justifican ataques contra comunidades palestinas, se burlan de las víctimas y celebran la destrucción en Gaza.

La acusación central es brutal: mientras Meta dice aplicar normas contra el odio, la violencia y la incitación, sus mecanismos terminan permitiendo beneficios económicos para sectores extremistas de colonos israelíes. Para 7amleh, esto no es un error aislado, sino parte de un sistema desigual que opera como un verdadero “apartheid digital”.


Palestina censurada, colonos amplificados

El contraste denunciado es todavía más grave cuando se observa lo que ocurre con las cuentas palestinas. El informe señala miles de casos de periodistas, activistas, defensores de derechos humanos y usuarios comunes que sufrieron bloqueos, baja de alcance, eliminación de publicaciones o restricciones de monetización por documentar la vida bajo ocupación.

En otras palabras: quienes muestran los ataques, los desalojos, la represión o las consecuencias humanas de la ocupación son castigados por los algoritmos y sistemas de moderación. Mientras tanto, cuentas asociadas a colonos violentos logran sostener presencia, difusión y hasta ingresos.

La organización denuncia además un bloqueo de monetización basado en la ubicación geográfica de creadores palestinos. Esto significa que la desigualdad no se limita a publicaciones puntuales, sino que puede afectar de forma estructural la posibilidad de que voces palestinas construyan audiencia, trabajo e ingresos en redes sociales.

Más de 40 organizaciones de la sociedad civil a nivel global exigen a Meta una auditoría independiente sobre su moderación, especialmente en idioma hebreo, y el fin de las políticas discriminatorias que silencian a la sociedad civil palestina mientras permiten la expansión digital de discursos violentos provenientes de sectores colonos.


La ocupación también se libra en internet

La denuncia contra Meta aparece en un contexto de expansión acelerada de asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este. Según el informe citado, en 2025 se aprobaron o legalizaron 41 nuevos asentamientos, el mayor número registrado en un solo año.

Los puestos de avanzada de colonos, muchas veces ilegales bajo el derecho internacional y luego legalizados de forma retroactiva por el propio gobierno israelí, funcionan como herramientas de presión territorial. Allí se producen ataques, hostigamientos y desplazamientos de comunidades palestinas, muchas veces con tolerancia o participación de fuerzas estatales.

De acuerdo con datos mencionados por organizaciones de derechos humanos, desde el 7 de octubre de 2023 hasta fines de abril de 2026, soldados y colonos israelíes asesinaron a más de mil palestinos en Cisjordania, entre ellos cientos de niños y adolescentes. En ese escenario, las redes sociales no son un espacio neutral: pueden servir para denunciar la violencia o para amplificarla, organizarla y financiarla.