El gobierno cubano volvió a colocar la recuperación del Sistema Electroenergético Nacional en el centro de su agenda. La estrategia combina reparaciones en termoeléctricas, mayor uso de gas y petróleo propios, generación distribuida y nuevas inversiones en energía solar, pero la urgencia sigue intacta: este jueves 23 de abril la propia Unión Eléctrica volvió a prever una afectación superior a los 1.100 megavatios en el horario pico.
Un sistema que sigue en emergencia
La comparecencia del ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, dejó una definición política clara: para el gobierno cubano, recuperar el SEN no es un frente más, sino uno de los núcleos de la estabilidad económica y social del país. La explicación oficial sostiene que la isla viene ejecutando desde 2025 un programa integral para recomponer capacidades perdidas, aprovechar al máximo los recursos disponibles y reducir la vulnerabilidad de un sistema que lleva meses bajo tensión. Pero el dato del presente es contundente: la crisis no quedó atrás. Granma informó este 23 de abril que el servicio volvió a sufrir afectaciones durante más de 23 horas el día anterior y que para la noche se esperaba un déficit de 1.127 MW, con una afectación prevista de 1.157 MW.

La salida inmediata: sostener térmicas, recuperar motores y exprimir el combustible propio
En el corto plazo, La Habana está apostando a una fórmula de resistencia. Por un lado, se avanzó en reparaciones y mantenimientos de unidades termoeléctricas como Céspedes y Renté. Por otro, el gobierno destacó la recuperación de la generación distribuida, que había caído a unos 350 MW disponibles pese a contar con cerca de 3.000 MW instalados, y que hoy ronda los 1.114 MW, según lo expuesto por el ministro. A eso se suma el intento de reforzar la generación con gas nacional, un segmento que llegó a aportar 370 MW de una capacidad instalada de 380, y el freno a la caída de la producción petrolera doméstica, que el oficialismo presenta como una señal de recuperación después de años de retroceso.
La transición energética ya no aparece como discurso a futuro, sino como necesidad del presente
La otra pata de la estrategia cubana es la expansión renovable. Según la exposición oficial, Cuba pasó de una participación cercana al 3% de fuentes renovables en su matriz eléctrica al inicio de 2025 a alrededor del 10% al cierre del año, con más de 1.000 MW en paneles solares y una meta de seguir elevando ese peso durante 2026. El punto más sensible ahora es el almacenamiento: el gobierno afirma que ya se encuentran en el país los recursos para instalar sistemas de acumulación energética, una pieza clave para aprovechar mejor la generación solar y contar con respaldo en la noche o en momentos de máxima demanda. En el esquema trazado por el Ministerio, la meta es alcanzar 15% de renovables este año, 24% en 2030 y luego avanzar hacia una dependencia cada vez menor de combustibles importados.
El combustible ruso dio aire, pero no resolvió el problema de fondo
La llegada del buque ruso Anatoly Kolodkin permitió aliviar parcialmente la situación, pero no cambió por sí sola el cuadro general. Granma señaló que de ese suministro se estaban distribuyendo unas 800 toneladas diarias de combustibles, cuando el sistema necesita alrededor de 1.600 por día. Es decir: el arribo dio margen operativo y ayudó a amortiguar la asfixia energética, pero quedó lejos de cerrar la brecha estructural entre lo que Cuba necesita para estabilizar el sistema y lo que hoy efectivamente logra asegurar.
La apuesta oficial cubana mezcla urgencia y transición: mantener vivas las viejas usinas, sacar más rendimiento del crudo y el gas nacionales, sostener la generación distribuida y acelerar una reconversión renovable que ya no puede esperar. El problema es que la crisis sigue siendo de tal magnitud que incluso mientras se anuncian avances, el país continúa administrando apagones severos y déficits diarios. Más que una recuperación cerrada, lo que muestra hoy Cuba es una estrategia de contención para evitar que el sistema vuelva a ceder todavía más.
Fuentes base para pegar
- ACN
- ACN,
- Granma, Afectaciones al servicio eléctrico





