Demián Reidel, exasesor de confianza de Javier Milei y expresidente de Nucleoeléctrica Argentina, fue imputado en la causa que investiga gastos con tarjetas corporativas de la empresa estatal. El expediente apunta a consumos por unos 313.000 dólares en menos de un año, con registros en hoteles, free shops, discotecas, servicios de playa, peluquerías y adelantos de efectivo.
Demián Reidel, uno de los hombres más cercanos al presidente Javier Milei y presentado por el propio mandatario como parte de una supuesta revolución teórica que podía llevarlos al Premio Nobel de Economía, quedó imputado en la causa por gastos millonarios realizados con tarjetas corporativas de Nucleoeléctrica Argentina S.A.
Según informó C5N y replicaron otros medios argentinos, el fiscal Ramiro González imputó a Reidel en una causa a cargo del juez federal Daniel Rafecas, vinculada a consumos por unos 313.000 dólares “ajenos al objeto social” de la empresa pública. La información judicial difundida este jueves señala que se investigan gastos realizados durante el período en que Reidel estuvo al frente de Nucleoeléctrica, entre abril de 2025 y febrero de 2026.
El dato político pesa por el lugar que ocupaba Reidel dentro del ecosistema libertario. Fue jefe del Consejo de Asesores de Milei y luego presidente de Nucleoeléctrica, la empresa estatal que opera las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse. En junio de 2024, durante un discurso en Praga, Milei dijo que junto a Reidel estaban “reescribiendo gran parte de la teoría económica” y agregó que, si eso salía bien, probablemente les darían el Nobel de Economía.
Tarjetas corporativas, discotecas y playas
El escándalo salió a la luz a partir del informe de gestión presentado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante la Cámara de Diputados. Allí se adjuntó un reporte de 58 páginas con los gastos de tarjetas corporativas de Nucleoeléctrica entre marzo de 2025 y febrero de 2026. EconoJournal informó que el documento incluye datos de 103 tarjetas: 11 correspondientes a directivos y gerencia general, y 92 a técnicos. En total, fueron 3.861 consumos por unos 443 millones de pesos, equivalentes a aproximadamente 313.000 dólares al tipo de cambio oficial.
Entre los gastos registrados aparecen compras en free shops, tiendas de ropa, hoteles de alta categoría, peluquerías, bares, servicios de playa y adelantos de efectivo. Infobae detalló que una cuenta corporativa de Nucleoeléctrica acumuló gastos por 313.000 dólares en menos de un año, con operaciones en aeropuertos de distintos continentes, discotecas en Madrid, servicios de playa en Valencia y comercios del exterior.
La Nación informó que el 26 de octubre se registraron dos pagos en “Pub El Pirata”, en Madrid, por 765 dólares. También consignó que el 13 y 14 de septiembre hubo 13 pagos a “Mar y Sombra SL”, empresa vinculada a servicios de playa en la Comunidad Valenciana, por 212 dólares.
La denuncia penal había sido presentada por el diputado Esteban Paulón, quien apuntó contra Reidel, Adorni y el ministro de Economía, Luis Caputo. La denuncia recayó inicialmente en el juzgado de María Eugenia Capuchetti y que se basó en los datos oficiales entregados por Jefatura de Gabinete.
Reidel se defiende y habla de “mala fe”
Reidel negó haber usado fondos públicos para gastos personales. A través de redes sociales sostuvo que sus resúmenes de tarjeta corporativa no muestran consumos privados y escribió: “Cero discotecas ni servicio de playa ni free shop ni nada”. También afirmó que la información publicada “mezcla datos de todas las tarjetas de la empresa” y pidió que se investigue “hasta el último peso”.
La defensa política del exfuncionario se apoya en un punto: el informe no identifica públicamente quién hizo cada gasto. Nucleoeléctrica señaló, según La Nación, que los consumos corresponden a casi un centenar de personas con cargos jerárquicos o técnicos dentro de la empresa. Aun así, la discusión judicial apunta a la responsabilidad de conducción durante el período investigado, porque Reidel presidía la compañía estatal en buena parte del tramo analizado.
El caso no aparece aislado. Reidel ya había dejado la presidencia de Nucleoeléctrica en febrero de 2026, luego de denuncias por presuntos sobreprecios y contrataciones irregulares dentro de la empresa. Infobae informó entonces que su salida se produjo tras el escándalo por sobreprecios y una renovación casi total del directorio.
Del discurso contra “la casta” al Estado usado desde arriba
El problema político de fondo es evidente. El gobierno que hizo campaña contra “la casta”, que ajustó jubilaciones, obra pública, salarios estatales, universidades, ciencia y políticas sociales, aparece ahora atravesado por una investigación sobre gastos vip en una empresa pública estratégica.
Nucleoeléctrica no es una oficina menor. Administra centrales nucleares, maneja tecnología sensible y forma parte de un sector que el propio Milei buscó convertir en bandera de modernización, inteligencia artificial, energía barata y grandes inversiones. Reidel era una de las figuras elegidas para vender ese relato técnico: físico, economista, formado en instituciones de prestigio, ex Banco Central, ex JP Morgan, ex Goldman Sachs y asesor presidencial.
Pero la imagen del “cerebro” que iba a reescribir la economía junto a Milei choca ahora con un expediente por tarjetas corporativas, consumos en el exterior, retiros de efectivo y gastos difíciles de explicar desde una lógica de austeridad pública.
La causa deberá determinar quién hizo cada gasto, bajo qué autorización, con qué controles internos y si hubo malversación de fondos públicos. Por ahora, Reidel no fue condenado y niega haber utilizado dinero estatal para gastos personales. Lo que sí quedó expuesto es que durante su gestión en Nucleoeléctrica circularon tarjetas corporativas con consumos por cientos de miles de dólares, mientras el gobierno exigía sacrificios al resto de la sociedad.
Fuentes: C5N y Radio Don sobre la imputación; Infobae, La Nación, EconoJournal, Ámbito, Filo News y El País de Uruguay sobre los gastos, la denuncia, la renuncia de Reidel y la frase de Milei sobre el Nobel.




