Uruguay XXI, la Intendencia de Canelones y CECAM impulsan la presencia de empresas nacionales en la principal feria del sector en Brasil. El evento reúne más de 80 stands, 4.600 profesionales y delegaciones de más de catorce países, en un mercado regional que crece con foco medicinal, científico, industrial y tecnológico.
Uruguay vuelve a San Pablo con una estrategia de país
Uruguay participará por tercer año consecutivo con un stand país en la Cannabis Fair 2026, que se desarrollará del 21 al 23 de mayo en el Transamerica Expo Center de San Pablo, Brasil. La convocatoria es impulsada por Uruguay XXI y la Intendencia de Canelones, con apoyo de la Cámara de Empresas de Cannabis Medicinal de Uruguay, CECAM.
La feria está presentada por Uruguay XXI como el principal evento del segmento en el mayor mercado de cannabis medicinal de América Latina. La edición 2026 reunirá más de 80 stands, 4.600 profesionales durante tres días y participación de más de catorce países. Para las empresas uruguayas, el stand país funcionará como punto de encuentro, espacio para reuniones comerciales y plataforma para desplegar material promocional ante operadores brasileños e internacionales.
La presencia uruguaya no se limita a una vidriera. Uruguay XXI apoyará a las empresas locales con pases gratuitos sujetos a cupos limitados, descuentos para participar del Congreso Brasileño de Cannabis Medicinal y acceso al stand país para reuniones, materiales y contactos sectoriales. El plazo de inscripción informado por el organismo venció el 30 de abril.
El evento también marca una ampliación del perfil de la feria. Tras cuatro ediciones bajo el nombre Medical Cannabis Fair, la actividad pasó a denominarse Cannabis Fair. Ese cambio refleja una agenda más amplia, que ya no se concentra solamente en el uso medicinal, sino que incorpora cultivo, extracción, procesamiento, embalaje, servicios, productos, canales de distribución, tecnología, cosmética, logística y aplicaciones industriales del cáñamo.
Brasil abre una oportunidad regional para la industria uruguaya
La elección de San Pablo no es casual. Brasil es el mercado más grande de la región y atraviesa un proceso de crecimiento del cannabis medicinal, con mayor discusión científica, nuevas reglas, demanda de productos, investigación pública y necesidad de proveedores confiables. Para Uruguay, ese escenario representa una posibilidad concreta: vender conocimiento, productos, genética, servicios, trazabilidad y experiencia regulatoria.
En paralelo a la feria se realizará el Congreso Brasileño de Cannabis Medicinal, con profesionales de la salud, investigadores, emprendedores y referentes del sector. La programación estará organizada en módulos especializados: MedCan, Vet Cannabis, Odonto Cannabis, Business Cannabis, Agro & Tech y QuimFarma. Esa estructura muestra que el cannabis medicinal dejó de ser un nicho marginal y pasó a integrar debates de salud, ciencia, agro, tecnología, farmacia, veterinaria, odontología y negocios.
Brasil también viene moviendo piezas regulatorias relevantes. La agencia sanitaria Anvisa habilitó a Embrapa, la empresa pública brasileña de investigación agropecuaria, a investigar cannabis, crear un banco de semillas y desarrollar variedades genéticas. Embrapa proyecta un programa de investigación de al menos 12 años, con una financiación pública inicial de 13 millones de reales, equivalente a unos US$ 2,41 millones según Reuters. Ese paso acerca a Brasil a una discusión de fondo: pasar de un mercado sostenido en buena medida por importaciones a una cadena local de investigación, cultivo, producción y abastecimiento medicinal e industrial.
Para Uruguay, ese crecimiento brasileño tiene dos caras. Por un lado, abre una puerta enorme para exportaciones, alianzas, servicios técnicos y presencia empresarial. Por otro, obliga a competir con un país que posee escala agrícola, mercado interno, investigación pública y una industria farmacéutica de gran tamaño. La ventaja uruguaya está en su trayectoria regulatoria, su seguridad jurídica, su experiencia exportadora y la posibilidad de moverse con instituciones públicas coordinadas.
Un sector pequeño, regulado y con potencial exportador
Uruguay llega a la Cannabis Fair 2026 con un antecedente propio. En 2013 fue el primer país del mundo en regular de forma integral la producción y el consumo de cannabis para uso adulto, medicinal e industrial. Esa decisión, tomada con fuerte presencia del Estado, abrió un camino que después tuvo dificultades, ajustes, demoras, inversiones que no prosperaron y empresas que debieron adaptarse a una demanda internacional más exigente de lo previsto.
Aun así, el sector mantiene una base productiva y exportadora. Según Uruguay XXI, en 2025 el país exportó más de 45 toneladas de productos derivados del cannabis, por cerca de US$ 3 millones, hacia mercados exigentes como Alemania, Suiza y Brasil. El mismo informe señala que la industria cuenta con más de 100 iniciativas productivas que generan empleo directo en el territorio nacional, 14 licencias de investigación activas y más de 40 variedades de semillas registradas.
Ese es el punto central de la participación en San Pablo: Uruguay no va solo a mostrarse, sino a defender un lugar en una cadena regional que puede generar empleo, conocimiento, exportaciones, innovación y valor agregado. La presencia de Uruguay XXI, la Intendencia de Canelones y CECAM expresa una política de articulación entre Estado, gobiernos departamentales y sector privado, en un rubro donde la regulación no es un obstáculo menor, sino parte de la credibilidad del país.
Canelones también tiene un papel específico. El departamento ha acompañado al sector en diferentes instancias internacionales y concentra parte del ecosistema productivo vinculado al cannabis medicinal. Su participación junto a Uruguay XXI refuerza una mirada territorial: no se trata solamente de empresas que viajan a una feria, sino de una política para ubicar producción nacional, empleo calificado y conocimiento uruguayo en un mercado regional en expansión.
La Cannabis Fair 2026 llega entonces en un momento clave. Brasil crece, regula, investiga y atrae jugadores globales. Uruguay, con menor escala pero con recorrido institucional, busca sostener su lugar desde la seriedad regulatoria, la promoción comercial y la acumulación de experiencia productiva. Durante tres días, el stand país será una puerta de entrada para empresas nacionales que necesitan reuniones, contactos, visibilidad y nuevos acuerdos en el mayor mercado de cannabis medicinal de América Latina.
Fuentes:
Uruguay XXI
