Quatroges

Un Mundial para todos: Canal 5 batió récords de audiencia y cerró la transmisión con las cuentas equilibradas

La televisión pública llevó gratuitamente la Copa del Mundo a todo el territorio nacional y reunió a 1.150.000 personas durante el partido entre Uruguay y España. Los derechos costaron US$ 4.144.000, pero el Secan aseguró que la publicidad y los patrocinios permitieron compensar los gastos sin exigir nuevas partidas a la Administración.

La transmisión del Mundial de Fútbol 2026 por Canal 5 y Antel TV terminó con cifras históricas de audiencia y un balance económico equilibrado, según informó la presidenta del Servicio de Comunicación Audiovisual Nacional, Erika Hoffmann.

La experiencia permitió que los principales encuentros del campeonato pudieran verse gratuitamente por televisión abierta, señales de cable y dispositivos conectados a Antel TV, sin necesidad de contratar una plataforma internacional ni pagar un paquete adicional.

El proyecto también demostró que los medios públicos pueden disputar grandes audiencias, producir contenidos deportivos de alcance nacional y garantizar el acceso a acontecimientos que, de otra manera, quedarían condicionados por la capacidad económica de cada hogar.

Los derechos costaron más de cuatro millones de dólares

La transmisión del Mundial no fue gratuita para el Estado. Una resolución firmada por el presidente Yamandú Orsi autorizó una compra directa por excepción a la empresa TyC International B.V., propietaria exclusiva de los derechos audiovisuales para Uruguay.

El contrato estableció un pago de US$ 3.700.000, al que se agregaron los tributos nacionales correspondientes. El costo total autorizado alcanzó los US$ 4.144.000.

La operación incluyó los derechos para emitir 32 partidos y la ceremonia del sorteo. La resolución justificó la contratación por el valor simbólico, cultural y social del Mundial, y por la obligación de los medios públicos de garantizar el acceso universal a contenidos de relevancia nacional.

Esto obliga a precisar el significado de la afirmación de que la cobertura no generó “gastos extra”. Los derechos fueron pagados con créditos del Secan provenientes de Rentas Generales y recursos con afectación especial. Lo que las autoridades sostienen es que los ingresos comerciales obtenidos por la transmisión terminaron compensando esos egresos.

“Las cuentas dan equilibradas, los ingresos y los egresos”, explicó Hoffmann. El objetivo, afirmó, no era obtener ganancias sino conseguir que la operación completa cerrara sin déficit adicional para la Administración.

Antes del torneo, el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, había explicado que empresas públicas y anunciantes privados destinarían a Canal 5 inversiones publicitarias que habitualmente realizaban en medios comerciales durante los mundiales.

Entre las empresas públicas que apoyaron inicialmente el proyecto se encontraban Antel, el Banco República y UTE. Sin embargo, el balance difundido hasta ahora no incluye una apertura detallada de cuánto aportó cada anunciante ni una relación completa entre ingresos por publicidad, costo de los derechos y gastos de producción.

Más de un millón de personas siguieron a Uruguay

El mayor registro de audiencia se produjo el 26 de junio, durante el partido entre Uruguay y España. La transmisión promedió 34,91 puntos de rating en hogares de Montevideo y el área metropolitana, y alcanzó un pico de 36,8 puntos en los minutos finales.

La audiencia total estimada fue de 1.150.000 personas entre Canal 5 y Antel TV. La señal abierta tuvo un alcance potencial de 849.966 espectadores, mientras que la plataforma de Antel registró 184.980 conexiones únicas, equivalentes a unas 292.268 personas.

La final entre España y Argentina también obtuvo cifras excepcionales. El partido promedió 31,1 puntos de rating y encabezó ampliamente la audiencia de la televisión abierta. Durante la emisión se registraron picos cercanos a los 36 puntos.

Los datos digitales también mostraron el alcance de la iniciativa. El partido de Uruguay contra Arabia Saudita reunió 192.638 usuarios únicos en Antel TV; el encuentro frente a Cabo Verde alcanzó 158.198, y el partido ante España registró 184.980.

Antel estimó que esas conexiones representaron aproximadamente 300.000 personas durante el primer partido, unas 250.000 en el segundo y más de 290.000 en el tercero.

La empresa pública exoneró el consumo de datos para los clientes que miraron las emisiones de Canal 5 mediante Antel TV. El beneficio alcanzó a usuarios de telefonía móvil, internet para el hogar, servicios prepagos y Universal Hogares, siempre que las cuentas tuvieran saldo activo.

La combinación de televisión abierta, televisión para abonados y transmisión digital permitió llegar tanto a los hogares con televisores tradicionales como a quienes siguieron los partidos desde celulares, computadoras y otros dispositivos.

Una producción realizada desde la infraestructura pública

La cobertura fue desarrollada mediante una coproducción entre Canal 5 y Antel TV. El centro de operaciones se instaló en el Centro de Desarrollo de Contenidos y Laboratorio de Televisión Digital de la Dirección Nacional de Telecomunicaciones, ubicado en el predio del LATU.

El espacio ocupa unos 280 metros cuadrados y cuenta con un estudio principal, cámaras robotizadas, consolas de sonido y equipamiento para producción en alta definición y formato 4K.

La cobertura fue realizada por trabajadores de Canal 5, Antel TV y otros medios públicos. El equipo periodístico estuvo integrado, entre otros, por Mario Bardanca, José Carlos Álvarez de Ron, Martín Franco, Santiago Castro, Nicolás Pérez, Camila Antognazza, Sofía Umbre, Jorge Señorans, Jorge Parietti, Diego Domínguez, Gonzalo Delgado y Santiago Díaz.

La resolución de contratación autorizó 32 partidos, mientras que el balance posterior publicado por Presidencia indicó que Canal 5 emitió 33. La comunicación oficial no explicó el origen de esa diferencia ni si la emisión adicional quedó comprendida posteriormente en otro acuerdo.

Antes del comienzo del campeonato, una encuesta de la Usina de Percepción Ciudadana mostró que el 82% de los consultados respaldaba la compra de los derechos por parte del Estado. El 65% estaba totalmente de acuerdo y otro 17% se manifestó de acuerdo.

La experiencia dejó una enseñanza que va más allá del fútbol. Cuando existe inversión, coordinación entre empresas estatales y una gestión comercial que ayuda a financiar los contenidos, la televisión pública puede combinar calidad, audiencia y acceso universal.

El Mundial no quedó reservado a quienes podían pagar una plataforma o un servicio privado. Se convirtió en un acontecimiento compartido, disponible gratuitamente para personas de todas las edades y condiciones económicas.

Hoffmann adelantó que el resultado abre la posibilidad de fortalecer la presencia del deporte en la programación pública. Entre los próximos objetivos se encuentra analizar la cobertura de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, siempre que pueda garantizarse un manejo responsable de los recursos estatales.


Compartir esta nota: Facebook X