Quatroges

Estados Unidos, el país de la libertad

Donald Trump decidió impedir el ingreso a la Casa Blanca de periodistas de CNN, MS NOW y Politico por la cobertura que realizan sobre su gobierno. Este sábado la amenaza se convirtió en un hecho: corresponsales llegaron a los accesos habituales y descubrieron que sus credenciales habían sido desactivadas. En el país que durante décadas presentó la libertad de prensa como uno de sus grandes símbolos democráticos, el presidente comenzó a decidir qué medios pueden entrar a la llamada “casa del pueblo” según lo que publiquen sobre él.

Las credenciales dejaron de funcionar

Akayla Gardner, corresponsal de MS NOW ante la Casa Blanca, llegó este sábado al acceso utilizado habitualmente por los periodistas y comprobó que su acreditación ya no funcionaba. Un agente de seguridad le pidió que entregara la credencial. Cuando preguntó por qué no podía ingresar, recibió como respuesta que la decisión provenía de una instancia superior.

Un fotógrafo de la misma cadena atravesó una situación similar. Su credencial también fue retirada, mientras que un productor de MS NOW sí pudo ingresar. La medida, por lo tanto, comenzó a aplicarse de manera concreta pocas horas después de que Trump anunciara públicamente su decisión de excluir a determinadas organizaciones periodísticas.

Aproximadamente una hora después ocurrió lo mismo con Betsy Klein, corresponsal de CNN. Un agente de seguridad de la Casa Blanca le informó que su acreditación había sido desactivada. Cuando solicitó explicaciones, fue derivada a la oficina de prensa presidencial.

Trump explicó por qué los quiere afuera

El viernes, Trump había anunciado que CNN, MS NOW y Politico quedarían excluidos de la Casa Blanca. La razón expresada por el presidente no estuvo vinculada con problemas de seguridad, incumplimientos de las normas de acreditación ni conductas irregulares dentro del edificio.

Trump relacionó directamente la decisión con la cobertura de esos medios sobre su gobierno. Durante una intervención desde el Despacho Oval cuestionó que puedan publicarse informaciones deliberadamente negativas y sostuvo que, aunque los periodistas tienen derecho a escribirlas, él no tiene por qué dejarlos entrar a la Casa Blanca.

La explicación coloca el conflicto en un terreno especialmente delicado: el acceso de los periodistas a una de las principales sedes del poder político estadounidense comienza a depender de la valoración que el propio presidente haga sobre las noticias que publican.

La libertad de prensa bajo permiso presidencial

La Casa Blanca no es solamente la residencia del presidente de Estados Unidos. Es también la sede central del Poder Ejecutivo y uno de los principales centros informativos del Estado norteamericano. Allí se anuncian políticas públicas, decisiones económicas, operaciones militares, medidas diplomáticas y resoluciones con impacto internacional.

Impedir el acceso a organizaciones periodísticas debido al contenido de sus publicaciones introduce un mecanismo de presión evidente: quienes informen de manera considerada hostil por el presidente pueden perder el acceso directo a la principal fuente institucional de información del

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