Las autoridades británicas ordenaron retirar el Squeezy Dumplings, un juguete blando con forma de empanada asiática, después de detectar en su cubierta una concentración de benceno cuatro veces superior al límite permitido. En Uruguay se ofrecen productos con el mismo nombre y apariencia, aunque no está confirmado que correspondan exactamente al artículo analizado.
La Oficina para la Seguridad y los Estándares de los Productos del Reino Unido calificó como grave el riesgo químico presentado por el juguete y dispuso su retiro de manos de los consumidores. La alerta fue publicada el 25 de junio y está identificada con el número 2606-0196.
El producto cuestionado se comercializa con el nombre Squeezy Dumplings y consiste en una figura blanda de polímero plástico colocada dentro de un recipiente circular que imita las tradicionales cestas de bambú utilizadas para cocinar al vapor.
Detectaron cuatro veces más benceno del permitido
Los análisis encontraron 20 miligramos de benceno por kilogramo en la capa exterior del juguete. La normativa europea prohíbe comercializar juguetes o partes de juguetes cuando la concentración de benceno libre supera los 5 miligramos por kilogramo.
El artículo fue distribuido en Reino Unido por la empresa Samsons Cash and Carry Ltd., con sede en Cardiff, y figura como fabricado en China. La autoridad británica también constató irregularidades en el etiquetado y en la información obligatoria que debía acompañar al producto.
El benceno es una sustancia utilizada en procesos industriales para fabricar plásticos, espumas, tinturas, detergentes y solventes. La exposición breve puede provocar irritación en los ojos, la nariz, la garganta y la piel. La exposición prolongada a concentraciones elevadas puede afectar la sangre y la médula ósea.
La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer clasifica al benceno como cancerígeno para los seres humanos. La exposición crónica está vinculada, entre otras enfermedades, con determinados tipos de leucemia. Esto no significa que tocar una vez el juguete provoque cáncer: el riesgo depende de la cantidad, la vía y el tiempo de exposición.
La falta de identificación dificulta seguir su recorrido
Uno de los principales problemas detectados es que el Squeezy Dumplings retirado no presenta número de lote ni otros identificadores, ni en el juguete ni en su envase. Esa ausencia impide determinar fácilmente qué partidas fueron fabricadas con los mismos materiales y a qué países pudieron ser enviadas.
La medida británica no abarca a todos los juguetes conocidos como “squishies”, ni tampoco a cada producto con forma de dumpling. Existen numerosos fabricantes, versiones e imitaciones, por lo que no puede atribuirse el exceso de benceno a toda esa categoría de juguetes.
Las autoridades recomendaron dejar de utilizar el artículo afectado, mantenerlo fuera del alcance de niños y comunicarse con el comercio donde fue adquirido para consultar por su devolución. También aconsejan prestar atención a productos sin datos del fabricante, sin advertencias de seguridad o con un olor químico intenso.
En Uruguay se venden productos con apariencia similar
En plataformas de comercio electrónico uruguayas aparecen actualmente distintos juguetes anunciados como Dumpling Squishy, Squeezy Dumplings o figuras antiestrés con forma de dumpling. Algunos presentan un envase y una estética semejantes al producto retirado en Reino Unido.
Sin embargo, la existencia de esos avisos no demuestra que se trate de la misma partida ni que contengan la concentración de benceno detectada por las autoridades británicas. Hasta el momento no se informó oficialmente de un retiro general de estos juguetes en Uruguay.
Los juguetes comercializados en el país deben cumplir el Reglamento Técnico del Mercosur sobre seguridad, incorporado a la legislación uruguaya mediante el Decreto 388/005. Las importaciones requieren un procedimiento de evaluación y certificación, en el que pueden intervenir organismos como el LATU.
