OSE aprobó los pliegos para avanzar con la licitación de la represa de Casupá, una de las obras centrales del gobierno de Yamandú Orsi para reforzar el abastecimiento de agua potable del área metropolitana. La construcción será financiada con un préstamo de US$ 130 millones de CAF y busca aumentar de forma significativa la reserva de agua dulce disponible para Montevideo, Canelones y la zona metropolitana.
Qué aprobó OSE y qué viene ahora
El directorio de OSE aprobó este jueves los pliegos de la licitación para construir la represa de Casupá, en el departamento de Florida. Con esa resolución, el ente queda en condiciones de lanzar el llamado público internacional la próxima semana.
Según la información disponible, cuatro empresas o consorcios competirán por la adjudicación de la obra. La lista oficial de esas firmas deberá confirmarse cuando OSE o la Agencia Reguladora de Compras Estatales publiquen el llamado definitivo.
La obra será financiada con un préstamo de US$ 130 millones de CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe. El contrato de financiamiento ya fue firmado por OSE y el organismo multilateral. La inversión se destinará a la construcción de la infraestructura hidráulica y al fortalecimiento de los controles técnicos, ambientales y sociales del proyecto.
▌Datos clave de Casupá
Obra: represa sobre el arroyo Casupá y obras anexas
Departamento: Florida, cerca del límite con Lavalleja
Destino: reserva de agua bruta para el sistema metropolitano
Capacidad prevista: 118 millones de metros cúbicos
Financiamiento: préstamo de US$ 130 millones de CAF
Ejecutor: OSE
Licitación: lanzamiento previsto para la próxima semana
Inicio de obra estimado: primeros meses de 2027
Finalización estimada: tercer trimestre de 2029
Empleo previsto: más de 700 puestos directos e indirectos en el pico de obra
Más reserva de agua después de la crisis hídrica
Casupá no es una obra menor dentro del sistema de agua potable. Según los datos oficiales difundidos por Presidencia y OSE, la represa permitirá pasar de unos 80 millones de metros cúbicos de reserva entre Paso Severino y Canelón Grande a cerca de 200 millones de metros cúbicos de agua bruta dulce.
Ese salto busca responder a una debilidad que quedó expuesta durante la crisis hídrica de 2022-2023: el área metropolitana depende de un sistema que necesita más capacidad de reserva, más previsión ante sequías y más protección frente a eventos climáticos extremos.
La represa almacenará agua sobre el arroyo Casupá, afluente del río Santa Lucía. El objetivo no es producir agua potable directamente en el lugar, sino reforzar la reserva de agua bruta que luego alimenta el sistema de potabilización.
Para el gobierno, Casupá forma parte de una estrategia más amplia que incluye la mejora del sistema de Aguas Corrientes, una nueva planta potabilizadora y otras inversiones en redes, saneamiento y abastecimiento. La línea oficial es clara: recuperar capacidad de planificación pública sobre un recurso esencial.
En términos políticos, la obra también marca un cambio de orientación respecto al ciclo anterior. Mientras el gobierno de Luis Lacalle Pou priorizó el proyecto Arazatí/Neptuno, la administración de Yamandú Orsi puso a Casupá en el centro de su política hídrica. El eje vuelve a estar en OSE, en la inversión pública y en la reserva de agua dulce como garantía para la población.
El trámite ambiental y el impacto en el territorio
El avance de la licitación no elimina los controles ambientales. El proyecto requiere completar el trámite de Autorización Ambiental Previa ante el Ministerio de Ambiente. CAF abrió una consultoría específica para actualizar el Estudio de Impacto Ambiental y continuar ese trámite hasta obtener la autorización correspondiente.
Este punto es importante: licitar no es lo mismo que empezar la obra. Antes de construir, deberán cumplirse las exigencias ambientales, sociales y técnicas que correspondan.
OSE también abrió espacios de consulta con la comunidad de Casupá. Entre las preocupaciones tratadas aparece la afectación del monte nativo, el manejo del vaso del embalse, las medidas de restauración ecológica y el impacto sobre unidades productivas alcanzadas por expropiaciones.
El propio organismo informó que se trabaja en entrevistas con productores y propietarios vinculados a los padrones afectados. En diciembre, Presidencia había señalado que el proyecto involucraba 37 propietarios y 102 padrones.
Ahí está uno de los puntos sensibles de la obra: Casupá es estratégica para el agua del área metropolitana, pero también transforma territorio, producción, paisaje y vida local.
