Quatroges

Información, cultura y mirada crítica

Orsi admite preocupación por las encuestas y abre la puerta a corregir el rumbo del gobierno


El presidente Yamandú Orsi reconoció que los últimos datos de aprobación generan una señal de alerta para el gobierno. Factum ubicó la aprobación en 29% y la desaprobación en 46%, mientras Equipos Consultores registró 27% de aprobación y 48% de desaprobación.

Orsi admite preocupación por las encuestas y abre la puerta a corregir el rumbo del gobierno

El presidente Yamandú Orsi reconoció que recibió con preocupación las últimas encuestas de opinión pública, que muestran un deterioro en la aprobación de su gestión. Lejos de desconocer los datos, el mandatario admitió que el gobierno debe leer la señal con atención y revisar aquello que no esté funcionando.

La frase más fuerte llegó durante una rueda de prensa, donde Orsi sostuvo que si hay gente que no está conforme es porque “algo no está saliendo bien”. También marcó que la advertencia no es apenas una luz amarilla, sino “anaranjada”, en referencia a la necesidad de tomar nota del malestar social y político que aparece en las mediciones.

El presidente no adelantó cambios concretos ni señaló áreas específicas del gobierno. Dijo que todo está bajo análisis y que el gobierno debe escuchar, leer mucho y mirar con cuidado si la caída responde a la gestión, a la figura presidencial o a una combinación de factores.

Dos encuestas con saldo negativo

La medición de Factum correspondiente al segundo bimestre de 2026 ubicó la aprobación de la gestión de Orsi en 29%, la desaprobación en 46% y el grupo que no aprueba ni desaprueba en 24%. El saldo neto quedó en -17 puntos, con una caída de ocho puntos en la aprobación respecto al primer bimestre del año.

El informe también marcó diferencias territoriales y generacionales. La aprobación aparece más alta en Montevideo que en el interior, mientras la desaprobación crece más fuera de la capital. Entre los jóvenes de 18 a 33 años se registra el nivel más crítico hacia la gestión.

Otro dato sensible está dentro del propio electorado oficialista. Entre quienes votaron al Frente Amplio en octubre de 2024, Factum registró 59% de aprobación y 13% de desaprobación. La cifra sigue siendo favorable para el gobierno, pero muestra una baja que obliga a revisar comunicación, prioridades y resultados concretos.

Equipos Consultores también presentó un escenario negativo: 27% de aprobación y 48% de desaprobación en abril. Según esa medición, la aprobación cayó seis puntos y la desaprobación subió ocho frente a febrero, con un deterioro que ya no se explica solamente por el rechazo opositor, sino también por señales de incomodidad en parte del electorado que acompañó a Orsi.

Corregir sin entregar el rumbo

El reconocimiento del presidente abre una etapa política distinta. La discusión ya no pasa solo por el impacto de las encuestas, sino por la capacidad del gobierno de ordenar prioridades, explicar mejor sus decisiones y acelerar respuestas en los temas que más pesan en la vida cotidiana.

Para un gobierno de izquierda, la señal de alerta no debería traducirse en renunciar al eje social, sino en afinar la gestión. La preocupación ciudadana puede estar vinculada a expectativas económicas, tiempos de ejecución, mensajes poco claros o medidas que todavía no llegan con fuerza al bolsillo y a los barrios.

Orsi dejó planteado que el gobierno puede mejorar “en todo”. Esa admisión tiene peso político, porque reconoce margen de corrección sin convertir la caída en las encuestas en una crisis terminal. El desafío será transformar esa lectura en decisiones visibles, con una gestión más firme, más cercana y más clara para la población.

Compartir esta nota: Facebook X