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Melo Verde Circular: presentan una alternativa para transformar residuos orgánicos y enfrentar la crisis de La Pedrera

Empresas brasileñas expusieron en Melo una tecnología capaz de procesar biomasa húmeda, lodos y residuos orgánicos para convertirlos en materiales aprovechables. La propuesta podría integrarse a una solución para el vertedero de La Pedrera, aunque todavía no existe una planta aprobada, contrato, inversión definida ni cronograma de ejecución.

Una propuesta brasileña para un problema que Melo arrastra desde hace décadas

El Centro Comercial e Industrial de Cerro Largo fue sede de la presentación de Melo Verde Circular, una iniciativa que propone incorporar tecnología de carbonización hidrotérmica para transformar residuos orgánicos y biomasa húmeda en productos con valor económico.

La exposición se realizó el 9 de julio y estuvo a cargo de representantes de las empresas brasileñas Recifer y Luze, convocadas para analizar una posible aplicación del sistema en Cerro Largo.

Antes de la presentación, los técnicos recorrieron el vertedero de La Pedrera, principal punto de disposición final de los residuos de Melo y de varias localidades del departamento. Según los impulsores de la propuesta, la tecnología podría adaptarse a una parte importante de los desechos que actualmente terminan acumulados en ese predio.

El sistema fue presentado por Luigi Florian, director ejecutivo de Luze, quien explicó que se trata de una tecnología de origen europeo fabricada en Brasil. De acuerdo con lo informado durante la actividad, equipos similares funcionan en ciudades italianas para procesar lodos provenientes de plantas de saneamiento.

El empresario melense Rodrigo Silveira fue quien estableció el contacto con las firmas brasileñas y coordinó la llegada de sus representantes a Melo. Silveira conoció el sistema mientras trabajaba en otro proyecto industrial y entendió que podía ofrecer una alternativa para la situación de La Pedrera.

El empresario sostuvo que la propuesta es seria y técnicamente aplicable al departamento, aunque reconoció que su implementación requeriría inversión, planificación, educación ambiental y coordinación entre instituciones públicas, empresas y organizaciones sociales.

El presidente del Centro Comercial e Industrial de Cerro Largo, Andrés Martínez, aclaró que la gremial empresarial no pretende ejecutar directamente el proyecto. Su objetivo es actuar como articuladora y reunir a la Intendencia, el Ministerio de Ambiente, legisladores, municipios, empresas y demás actores involucrados.

La iniciativa no está limitada exclusivamente a Melo. Sus promotores plantean la posibilidad de desarrollar un sistema departamental que permita integrar residuos generados en otras localidades de Cerro Largo.

Sin embargo, lo presentado hasta ahora es una propuesta tecnológica y no una obra adjudicada. No fueron informados públicamente el costo total, la capacidad diaria que tendría la eventual planta, su ubicación, la modalidad de financiamiento, el modelo de propiedad, el plazo de construcción ni las autorizaciones ambientales que necesitaría.

Tampoco existe confirmación de que la Intendencia de Cerro Largo haya resuelto contratar a Recifer o Luze. La presentación tuvo como finalidad dar a conocer el sistema y abrir una etapa de análisis técnico, político y financiero.

Cómo funciona la carbonización hidrotérmica

La carbonización hidrotérmica, conocida internacionalmente por la sigla HTC, es un proceso termoquímico pensado especialmente para tratar residuos con un alto contenido de humedad.

La materia orgánica es introducida junto con agua en un reactor cerrado, donde es sometida a presión y temperaturas que generalmente se sitúan entre 180 y 250 grados. En esas condiciones se producen reacciones químicas que transforman los residuos en un material sólido rico en carbono denominado hidrocarbón o hydrochar.

Una de sus principales diferencias respecto a otras tecnologías es que no exige secar previamente los residuos. La humedad, que suele representar un inconveniente en procesos como la pirólisis o la combustión, forma parte del funcionamiento de la carbonización hidrotérmica.

Por esa razón, el sistema puede utilizarse para procesar restos de alimentos, residuos agroindustriales, biomasa, podas, subproductos de industrias alimentarias y lodos procedentes de plantas de tratamiento de aguas residuales.

El material sólido obtenido puede tener distintos destinos. Dependiendo de la materia prima, del proceso aplicado y de los controles de calidad, podría utilizarse como combustible, acondicionador de suelos, materia prima industrial, elemento para capturar contaminantes o componente de otros productos.

La tecnología también produce una fase líquida y una pequeña fracción gaseosa. Ambas deben ser tratadas y controladas para evitar que los contaminantes contenidos originalmente en los residuos sean trasladados de un medio a otro.

Por eso no alcanza con instalar un reactor. Antes de avanzar deben conocerse la composición de los residuos locales, la cantidad generada diariamente, los costos de operación, el consumo energético, el tratamiento del agua resultante y el mercado real para los productos obtenidos.

Tampoco todos los residuos pueden ingresar mezclados al sistema. Plásticos, vidrios, metales, baterías, productos químicos, materiales sanitarios y otros componentes deben separarse previamente.

La clasificación domiciliaria aparece entonces como una condición central. Si los residuos orgánicos llegan mezclados con materiales peligrosos o no reciclables, disminuye la calidad del producto final y aumentan los costos de tratamiento.

Florian explicó que en las experiencias europeas el cambio cultural demandó años de políticas públicas, controles y educación ambiental. Según indicó, en algunas ciudades italianas el proceso de adaptación de la población llevó aproximadamente una década.

Rodrigo Silveira sostuvo que las escuelas podrían cumplir un papel importante. Recordó experiencias de clasificación realizadas anteriormente con centros educativos de Melo y señaló que los niños incorporan con rapidez los hábitos de separación.

La educación ambiental, sin embargo, no puede convertirse en una forma de trasladar toda la responsabilidad a las familias. El Estado debe garantizar contenedores diferenciados, recolección selectiva, plantas de clasificación, trazabilidad de los materiales y condiciones laborales dignas para quienes trabajan en la recuperación de residuos.

Una política de economía circular también debe incluir a clasificadores y trabajadores informales. La llegada de tecnología no puede significar su desplazamiento o la pérdida de sus ingresos. Debe utilizarse para formalizar el trabajo, reducir la exposición a materiales peligrosos y generar empleos con protección social.

La Pedrera necesita una solución pública, integral y transparente

La presentación de Melo Verde Circular ocurre mientras el vertedero de La Pedrera atraviesa una situación ambiental y social que lleva décadas sin una solución definitiva.

El predio funciona como vertedero a cielo abierto y recibe residuos de Melo y de numerosas localidades ubicadas sobre los ejes de las rutas 7 y 8. La acumulación de materiales, los incendios reiterados, la presencia de humo y las condiciones en que trabajan o viven algunas personas dentro del lugar generaron reclamos de vecinos, ediles y organizaciones sociales.

Durante el verano de 2026 se registraron nuevos incendios que obligaron a intervenir a Bomberos, personal municipal y maquinaria de la Intendencia. Los focos volvieron a colocar en discusión la contaminación del aire y los riesgos sanitarios para los barrios cercanos.

En febrero, el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, comunicó formalmente al intendente Christian Morel su preocupación por la continuidad del vertedero y por el atraso en las medidas destinadas a mejorar su funcionamiento y avanzar hacia su cierre.

El Ministerio reclamó controles de ingreso, acciones para prevenir incendios, una mejor respuesta ante contingencias y definiciones sobre un nuevo sistema de disposición final.

La Intendencia de Cerro Largo y el Ministerio de Ambiente habían firmado en diciembre de 2024 un convenio de cooperación para avanzar en el cierre progresivo de La Pedrera y de otros vertederos a cielo abierto del departamento.

El acuerdo se encuentra vigente hasta 2028 y prevé un aporte nacional de aproximadamente 822.000 dólares. El dinero está destinado a respaldar el cierre del actual vertedero y la construcción de una solución alternativa.

Hasta el momento no se informó que esos recursos hayan sido asignados al proyecto Melo Verde Circular. Para utilizar fondos públicos en una tecnología de este tipo sería necesario definir previamente el proyecto técnico, su costo, las responsabilidades de cada institución y los mecanismos legales de contratación.

También deberán realizarse estudios ambientales, establecerse el destino de los productos generados y determinarse qué parte de los residuos puede procesarse mediante carbonización hidrotérmica.

La tecnología podría reducir el volumen de materia orgánica enviado a disposición final, pero no sustituye por sí sola un sistema completo de gestión de residuos. Seguirán siendo necesarias la reducción en origen, la reutilización, el reciclaje, la clasificación, el compostaje cuando resulte conveniente y una infraestructura segura para los materiales que no puedan recuperarse.

Tampoco resuelve automáticamente el pasivo acumulado durante décadas en La Pedrera. El cierre del predio deberá incluir cobertura de residuos, manejo de lixiviados, control de gases, prevención de incendios, recuperación ambiental del terreno y seguimiento durante varios años.

La eventual participación de empresas privadas debe desarrollarse con información pública. La población tiene derecho a conocer el costo, las condiciones del contrato, la tecnología utilizada, los riesgos ambientales, las garantías ofrecidas y la distribución de los beneficios económicos.


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