La Intendencia de Montevideo necesita cuatro votos opositores para aprobar financiamiento destinado a limpieza, veredas y calles. La negociación llega trabada al 4 de junio, con sectores blancos, colorados e independientes que exigen recortes fuertes sin presentar todavía una alternativa clara de montos.
Una votación clave para obras básicas de la ciudad
La Intendencia de Montevideo entra en una semana decisiva para definir si podrá avanzar con tres préstamos destinados a áreas sensibles para la vida cotidiana de la ciudad: limpieza, veredas y calles. En total, los proyectos suman US$ 175 millones y forman parte del paquete de “prioridades ciudadanas” presentado por la administración de Mario Bergara ante la Junta Departamental.
La votación estaba prevista para esta semana, pero fue postergada porque todavía no llegó la autorización del Tribunal de Cuentas. La nueva fecha marcada es el 4 de junio, salvo un nuevo retraso.
El Frente Amplio tiene 17 ediles en la Junta Departamental. Para aprobar préstamos que exceden el actual período de gobierno necesita una mayoría especial de 21 votos, por lo que debe conseguir el apoyo de al menos cuatro ediles opositores.
El problema político es que una parte importante de la oposición ya se alineó en contra. Diez ediles blancos vinculados a los sectores mayoritarios del Partido Nacional adelantaron que no acompañarán los préstamos. Eso deja la negociación en manos de cuatro votos bisagra: dos ediles blancos de la lista 22, encabezada por Santiago Caramés; el colorado Federico Paganini; y el independiente Guillermo Kruse.
Limpieza, veredas y calles: qué se quiere financiar
El préstamo más sensible políticamente es el de limpieza, por US$ 60 millones. La propia IM lo presenta como parte de una transformación del sistema de recolección y gestión de residuos, con una inversión prevista en 36 meses.
El plan incluye 49 camiones recolectores para residuos mezclados, 25 camiones eléctricos para recolección selectiva, 254.000 contenedores intradomiciliarios, 19.000 contenedores intraprediales, 1.000 nuevos contenedores de vía pública, 45 contenedores soterrados, 850 ecopuntos, seis ecocentros, 120.000 hogares con acceso a composteras domiciliarias y 300 papeleras para espacios públicos de alta concurrencia.
La oposición cuestiona especialmente que se financien camiones y contenedores con créditos de largo plazo. Kruse resumió esa crítica con una frase directa: “No me podés pedir plata a 25 años para un camión”. La objeción apunta a la vida útil de algunos bienes, pero también tiene un componente político: la limpieza es uno de los temas donde la IM recibe más reclamos ciudadanos, y bloquear o condicionar ese préstamo también implica disputar quién aparece ofreciendo una solución.
El segundo préstamo en discusión es el de veredas, por US$ 65 millones. El plan oficial prevé intervenir 1.710.000 metros cuadrados, equivalentes al 24,43% del total de veredas de Montevideo, con una estimación de 843.000 metros lineales y un plazo de 48 meses.
Dentro de ese programa, la IM proyecta US$ 15 millones para veredas en el entorno de asentamientos, US$ 35 millones para avenidas y derivaciones, y otros recursos para reparaciones en barrios con distintos mecanismos de retorno. Ahí aparece otra diferencia fuerte: Kruse adelantó que no votaría el fondo rotatorio previsto para las veredas, aunque sí podría acompañar una parte más acotada destinada a asentamientos.
El tercer préstamo en tensión es el de calles, por US$ 50 millones. El plan contempla 35 obras de reconstrucción parcial y total, distribuidas en los ocho municipios, sobre pavimentos en estado regular y malo. En total, la IM proyecta intervenir 55 kilómetros lineales y 340.000 metros cuadrados, con un esquema de 60% de pavimentos de hormigón y 40% de asfalto.
Una oposición que exige bajar montos, pero todavía no fija cifras
El punto político central no es solamente que la oposición pida cambios. Toda negociación presupuestal puede tener ajustes, controles y condiciones. El problema es que, según la información disponible, los sectores opositores exigen reducciones “drásticas” sin haber presentado públicamente una propuesta alternativa concreta que permita saber qué obras sí estarían dispuestos a votar, con qué montos y bajo qué criterios.
Paganini señaló que “los montos están un poco altos” y que habría que bajarlos. Caramés fue más tajante: “Así como está no se vota”. Kruse pidió recortes “ostensibles” y “drásticos”. En paralelo, los diez ediles blancos de otros sectores sostienen que la IM debería resolver estas obras con recursos propios.
Ese argumento coloca la discusión en un terreno conocido: durante la campaña todos los partidos señalaron problemas de limpieza, calles, veredas y saneamiento como prioridades de Montevideo; ahora, cuando la administración propone financiamiento para acelerar esas obras, la oposición pasa de la coincidencia general al bloqueo o a la exigencia de cambios profundos.
Dos de los cinco proyectos originales tienen una situación distinta. El de saneamiento aparece encaminado a una aprobación más amplia. La documentación oficial ubica el Plan de Saneamiento Urbano VII con US$ 92,4 millones con cargo BID y US$ 16,3 millones de fondos propios, con obras en Villa Don Bosco, Carrasco Este, Villa García, Instrucciones y Lezica Sur, además de drenajes y rehabilitación de infraestructura. La meta es llevar la cobertura urbana de saneamiento al 96,2%.
En cambio, el programa para Ciudad Vieja, previsto originalmente en US$ 40,7 millones, no aparece con chances de aprobación. La IM habría intentado reducirlo a unos US$ 15 millones, pero la oposición tampoco acompañaría esa versión.
Si el 4 de junio no hay acuerdo, los préstamos de limpieza, veredas y calles podrían volver a comisión para evitar una derrota formal en el plenario. Eso permitiría seguir negociando, pero también dejaría sin fecha cierta inversiones que apuntan a problemas visibles: basura, veredas rotas, calles deterioradas y desigualdad territorial en infraestructura urbana.
Fuentes:
Documento oficial “Prioridades Ciudadanas” de la Intendencia de Montevideo, con los datos de inversión, alcance y componentes de los planes de limpieza, veredas, calles, saneamiento y Ciudad Vieja.
