El Juzgado de Trabajo entendió que la militante sufrió un despido indirecto y abusivo, y condenó al sector político a pagarle $697.812 más intereses. La sentencia, que todavía puede ser recurrida, consideró probadas las conductas de contenido sexual denunciadas contra el exdiputado Gustavo Olmos.
Condena por despido indirecto y abusivo
El Juzgado de Trabajo condenó en primera instancia a Marea Frenteamplista a indemnizar con $697.812, más los intereses correspondientes, a la militante y exdiputada suplente Martina Casás.
La sentencia concluyó que Casás fue víctima de un “despido indirecto y abusivo” en el marco de la relación laboral que mantenía con el sector político.
Casás había trabajado bajo la dirección del entonces diputado Gustavo Olmos, de quien además era suplente en la Cámara de Representantes. Olmos falleció en setiembre de 2025.
Al tratarse de un pronunciamiento de primera instancia, la resolución todavía no se encuentra firme y puede ser apelada.
El juzgado consideró acreditado el acoso sexual
Además de resolver el reclamo económico, la Justicia laboral entendió que existieron elementos suficientes para acreditar el acoso sexual denunciado por Casás en 2023.
Según la valoración realizada en la sentencia, las pruebas y los indicios reunidos permitieron establecer que Olmos desarrolló comportamientos inadecuados, con connotaciones sexuales, que no eran consentidos por la denunciante.
El fallo determinó que esas conductas generaron un ambiente laboral hostil y humillante, y que también amenazaron con perjudicar la situación laboral de Casás.
La jueza concluyó que se cumplían los elementos previstos en el artículo 2 de la Ley 18.561, que regula la prevención y sanción del acoso sexual en el ámbito laboral y educativo.
La causa penal había sido archivada
La denuncia también había sido investigada por la Justicia penal. En junio de 2025, la fiscal especializada en Delitos Sexuales Mariana Alfaro dispuso el archivo de esa causa.
Tras aquella resolución, Marea Frenteamplista expresó públicamente su respaldo a Gustavo Olmos.
Sin embargo, el cierre de la investigación penal no detuvo el reclamo promovido ante la Justicia laboral. Esa vía continuó hasta el fallo conocido este jueves, que reconoció el despido indirecto y abusivo y dio por acreditado el acoso sexual denunciado por Casás.
La sentencia representa un reconocimiento judicial relevante para la denunciante, aunque el proceso aún puede continuar si la resolución es recurrida ante un tribunal de apelaciones.
