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Interior congela las licencias policiales durante todo noviembre por la visita del Papa y la final de la Libertadores

El Ministerio del Interior dispuso que las unidades dependientes de la Dirección de la Policía Nacional suspendan las licencias anuales y extraordinarias entre el 1.º y el 30 de noviembre. La histórica visita de León XIV ocupará apenas tres días y la final de la Libertadores se disputará sobre el final del mes, pero la cartera decidió mantener a la fuerza en máxima disponibilidad durante las cuatro semanas.

Noviembre será un mes de máxima exigencia para la Policía uruguaya. El Ministerio del Interior resolvió suspender durante sus 30 días las licencias anuales y extraordinarias de los efectivos pertenecientes a las unidades que dependen de la Dirección de la Policía Nacional.

La disposición fue comunicada el lunes 17 de agosto mediante un documento firmado por el jefe del Estado Mayor General de la Policía Nacional, Yony Mezquita. La resolución fundamenta la medida en la visita oficial del papa León XIV, las delegaciones internacionales que llegarán junto al pontífice, la final de la Copa Libertadores y «otros eventos previstos» para noviembre.

La decisión supone que miles de policías deberán adecuar sus períodos de descanso a las necesidades operativas definidas por la cartera. El punto ya generó cuestionamientos sindicales: los trabajadores aceptan que habrá acontecimientos excepcionales que requieren refuerzos de seguridad, pero reclaman que una necesidad operativa no termine convirtiéndose en pérdida de derechos laborales.

Tres días de visita papal y un despliegue que Interior considera excepcional

León XIV estará en Uruguay entre el viernes 6 y el domingo 8 de noviembre, como primera escala de una gira latinoamericana que continuará por Argentina y Perú. Durante su permanencia recorrerá Montevideo, Paysandú y Florida.

El viernes 6 mantendrá además una reunión privada con el presidente Yamandú Orsi. Será la primera visita de un pontífice a Uruguay desde el segundo viaje de Juan Pablo II, realizado en marzo de 1988, hace 38 años.

El operativo de seguridad será considerable. El ministro del Interior, Carlos Negro, adelantó que el despliegue previsto para esos días «quizás no tenga precedentes», debido a los movimientos del pontífice, la concentración de público, las delegaciones extranjeras y las exigencias de seguridad propias de una visita de Estado de estas características.

La agenda incluye actividades multitudinarias y se prepara una misa en el Estadio Centenario. A ello se sumarán traslados y actos en Paysandú y Florida, por lo que el dispositivo policial no quedará limitado a Montevideo.

El gobierno ya había señalado que durante la visita actuarán conjuntamente los mecanismos de seguridad de la Santa Sede y del Estado uruguayo.

El Centenario volverá a quedar bajo un fuerte operativo el 28 de noviembre

Veinte días después de la salida del Papa, Montevideo volverá a recibir otro acontecimiento de escala internacional.

La final única de la Copa Libertadores 2026 se disputará el sábado 28 de noviembre en Montevideo. CONMEBOL confirmó la capital uruguaya como sede en marzo y será la segunda vez que el país reciba una definición a partido único de la principal competición continental.

El Estadio Centenario ya fue sede de la final única de 2021, cuando Palmeiras derrotó 2 a 1 a Flamengo ante más de 55.000 espectadores.

Para noviembre se espera nuevamente la llegada masiva de hinchas extranjeros, delegaciones, dirigentes y equipos. La identidad de los finalistas recién se conocerá después de las semifinales de octubre, por lo que el tamaño y las características específicas del operativo deberán adaptarse a los clubes que finalmente lleguen a Montevideo.

Interior resolvió no limitar la suspensión de licencias a los días inmediatamente anteriores y posteriores a esos acontecimientos. La disposición abarca todo el mes y agrega como fundamento la existencia de otros eventos que todavía no fueron detallados públicamente.

Los sindicatos advierten: la licencia es un derecho

La decisión encontró una respuesta inmediata en la Unión de Policías de la Guardia Republicana.

El sindicato reconoció la necesidad de garantizar seguridad durante acontecimientos extraordinarios, pero cuestionó particularmente que un espectáculo privado como la Copa Libertadores sea utilizado para justificar la suspensión general de licencias.

«Los policías no podemos ser rehenes de espectáculos privados», sostuvo la organización, que además reclamó discutir las condiciones y la remuneración del trabajo policial destinado a ese tipo de eventos.

El gremio planteó otro problema que viene de antes de la resolución: existen policías que ya acumulan días de licencia porque algunas direcciones, jefaturas y unidades no han logrado organizar adecuadamente los descansos.

La preocupación sindical no apunta solamente a noviembre. Lo que reclama es una garantía concreta de que los días suspendidos podrán ser utilizados posteriormente y no quedarán absorbidos por las necesidades del servicio.

«La licencia anual es un derecho», recordó el sindicato, que reclamó que cualquier postergación sea acompañada por mecanismos que aseguren su usufructo antes o después del período excepcional.

La excepcionalidad de noviembre es difícil de discutir. Uruguay recibirá por primera vez en casi cuatro décadas a un Papa y, apenas tres semanas después, Montevideo concentrará a decenas de miles de personas alrededor de una final continental.


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