Facundo Leal, expresidente de ARSAT y extitular del organismo que regula los aeropuertos argentinos, fue detenido en una causa que comenzó por el robo de equipamiento tecnológico estatal. Los allanamientos derivaron en el hallazgo de más de dos millones de dólares, divisas de varios países, ketamina, MDMA y cocaína.
Un expediente que empezó por el presunto robo de equipamiento tecnológico de alto valor en ARSAT terminó abriendo una investigación mucho más amplia sobre dinero, drogas, contratos estatales y zonas de poder dentro del Estado argentino.
Facundo Leal, expresidente de ARSAT y extitular del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos, quedó detenido después de una serie de allanamientos realizados en propiedades vinculadas a él. En su departamento del barrio porteño de Palermo fueron encontrados unos 650.000 dólares en efectivo, pesos argentinos, divisas de otros países y distintas sustancias: ketamina, MDMA, pastillas de éxtasis y cocaína. En una vivienda de Mendoza, los investigadores hallaron otra suma cercana a 1,7 millones de dólares.
El caso tiene una dimensión policial, pero también una dimensión política. Leal no era un funcionario menor ni un nombre ajeno a la estructura estatal. Presidió ARSAT entre 2022 y 2024, durante el gobierno de Alberto Fernández, y luego fue designado en 2025 por el gobierno de Javier Milei al frente del ORSNA, el organismo encargado de regular y supervisar el sistema aeroportuario argentino. Su recorrido cruza dos administraciones distintas y dos áreas sensibles: telecomunicaciones estratégicas y aeropuertos.
La causa que destapó el hallazgo
La investigación no nació por drogas ni por lavado de activos. El punto de partida fue una denuncia vinculada al robo de equipamiento tecnológico perteneciente a ARSAT, la empresa estatal argentina que administra infraestructura crítica de telecomunicaciones y servicios satelitales.
A partir de esa línea inicial, los cruces de información y el análisis de dispositivos secuestrados abrieron otras hipótesis. La causa empezó a mirar posibles irregularidades en contratos de la empresa pública y derivó en una serie de entre 12 y 15 allanamientos simultáneos.
Uno de esos operativos llegó al domicilio de Leal. Allí apareció un escenario que no estaba en el centro original del expediente: grandes cantidades de dinero en efectivo, drogas sintéticas, cocaína, dispositivos electrónicos, documentación, balanza, bolsas tipo ziploc y otros elementos que ahora deberán ser peritados.
El dato de las divisas también agregó otra línea de investigación. Además de dólares y pesos argentinos, se encontraron pesos uruguayos, mexicanos, colombianos, reales, euros y chelines tanzanos. La presencia de dinero de al menos siete países distintos obliga a la Justicia a determinar el origen, el destino y la eventual relación de esos fondos con otros delitos.
De ARSAT a los aeropuertos
El caso golpea sobre organismos estratégicos del Estado argentino. ARSAT no es una oficina administrativa cualquiera: maneja infraestructura vinculada a telecomunicaciones, conectividad y servicios satelitales. ORSNA, por su parte, regula el sistema aeroportuario nacional.
Leal había ocupado la presidencia de ARSAT y después pasó al organismo aeroportuario durante la administración Milei. En enero dejó ese cargo, en medio de cambios en la Secretaría de Transporte. Al momento de la detención, seguía figurando en la nómina de ARSAT, de acuerdo con la información difundida sobre el expediente.
La trama también toca nombres del entorno político y empresarial ligado al área de Transporte. Su salida del ORSNA fue ubicada en el mismo período de la renuncia de Luis Pierrini, exsecretario de Transporte, en un contexto marcado por versiones sobre viajes, vínculos privados y movimientos internos dentro del esquema de poder libertario.
Sin embargo, el expediente judicial deberá separar con precisión qué hechos están probados, qué elementos son parte de la investigación y qué responsabilidades concretas pueden atribuirse. Hasta ahora, lo confirmado es la detención, los hallazgos en los allanamientos y la apertura de nuevas líneas de investigación.
Un caso incómodo para dos gobiernos
La detención de Leal deja una incomodidad política evidente. Su trayectoria no puede encasillarse en un solo gobierno. Tuvo un lugar relevante en ARSAT durante el período de Alberto Fernández y luego recibió una designación importante bajo Javier Milei.
Ese recorrido muestra una zona frecuente del poder estatal: funcionarios que sobreviven a los cambios de administración, se reubican en áreas sensibles y sostienen influencia más allá del color político del gobierno de turno. El caso obliga a mirar no solo a una persona, sino también los controles internos, los mecanismos de designación, las auditorías sobre empresas públicas y el manejo de información estratégica.
La investigación deberá aclarar si el dinero hallado tiene respaldo legal, si las drogas secuestradas estaban destinadas al consumo o a otra actividad, si hubo vínculos con irregularidades contractuales y qué relación existe entre el expediente original por equipamiento tecnológico y los nuevos elementos encontrados.
Mientras tanto, el hecho ya dejó una postal difícil de disimular: un exjerarca de una empresa estatal estratégica y de un organismo aeroportuario detenido después de allanamientos donde aparecieron millones de dólares, divisas de varios países y drogas sintéticas.
Fuente : El Destape
