Quatroges

Brasil, Lula y la disputa por dos proyectos de país

La senadora del Frente Amplio Liliam Kechichian analizó el resultado de la primera vuelta en Brasil, reconoció que su fuerza política hubiera preferido a Lula en el primer lugar y puso el foco en los millones de brasileños que no concurrieron a votar. También respondió a los cuestionamientos de sectores de la oposición uruguaya por el respaldo frenteamplista al mandatario brasileño y rechazó la caracterización de las políticas sociales como simple “asistencialismo”.

“Hubiéramos deseado que Lula estuviera en el primer lugar”

Kechichian comenzó su análisis situando la elección brasileña en el terreno democrático. Para la senadora, y especialmente para quienes vivieron períodos en los que la ciudadanía no podía expresarse libremente, una jornada electoral tiene un valor que va más allá del resultado de un partido. Sobre la primera vuelta, no ocultó cuál era la expectativa del Frente Amplio: “Nosotros hubiéramos deseado que Lula estuviera en el primer lugar. De cualquier manera, yo creo que los 53 millones de votos que el PT y sus aliados lograron, es una base muy interesante para estos días en la segunda vuelta de seguir mostrando esos dos proyectos de país que tienen a la democracia en el centro de su discurso”. Kechichian puso además el foco en los aproximadamente 30 millones de ciudadanos que no votaron en la primera instancia y señaló allí uno de los principales desafíos para el PT y sus aliados: “El pueblo tendrá que resolver, hubo 30 millones de personas que no votaron. Desde mi punto de vista, el desafío que tiene hoy el PT y sus aliados brasileños es convocar a esa gente que se sintió que no tenía que opinar”. Para la senadora, ese sector del electorado será decisivo en una segunda vuelta en la que las alternativas quedarán planteadas con mayor claridad.

El respaldo a Lula y las relaciones con Brasil

La entrevista también abordó la discusión abierta en Uruguay por el respaldo público del Frente Amplio a Lula. Desde la oposición se cuestionó la conveniencia de mostrar esa cercanía ante la posibilidad de que el próximo presidente brasileño surgiera del campo bolsonarista. Kechichian rechazó que esa posición pueda perjudicar las relaciones entre ambos países: “¿Pero cómo va a dejar mal parado a Uruguay tener vínculo con el presidente electo de Brasil? Nosotros nos hemos relacionado con todos los presidentes electos”. La senadora sostuvo que Uruguay mantiene relaciones institucionales con los gobiernos surgidos de las urnas, al mismo tiempo que el Frente Amplio tiene sus propias definiciones políticas y vínculos internacionales. En ese sentido agregó: “Me parece que tiene una sobreactuación en lo ideológico que hace que no comprendan que un país como el Uruguay tiene que hablar con Lula”. Sus declaraciones apuntaron directamente a las críticas que intentaron presentar el respaldo frenteamplista al dirigente brasileño como un eventual problema para la política exterior uruguaya.

Kechichian responde al discurso contra el “asistencialismo”

Otro tramo de la entrevista llevó la discusión brasileña al debate político uruguayo. Consultada sobre declaraciones de legisladores de la coalición opositora que asociaban el resultado de Brasil con un supuesto cansancio frente a Estados ineficientes y políticas asistenciales, Kechichian reivindicó el papel de la política: “Yo creo que la exigencia a que la política dé mayores respuestas a las necesidades de la gente está siempre presente, pero en lo personal soy una militante de la alta política”. La senadora vinculó esa posición con la experiencia histórica del país: “Cuando no tuvimos política ya sabemos lo que tuvimos y eso creo que no hay ningún uruguayo que quiera volver a ese momento”. También rechazó que las transferencias destinadas a los sectores más vulnerables puedan reducirse a la etiqueta de “asistencialismo”, en particular las dirigidas a la primera infancia y a las mujeres embarazadas: “No es asistencialismo, son transferencias económicas que tienen muchas de ellas contrapartidas y que focalizan en los 0 a 3 años y en las mujeres embarazadas”. Para Kechichian, esas medidas apuntan a uno de los núcleos centrales de la política social: “Es el corazón de poder evitar la reproducción de la pobreza. Yo creo que eso es una gran política pública”.

Fuente: Departamento de Prensa del Palacio Legislativo.

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