Quatroges

El cine uruguayo vuelve al lugar donde comenzó, 130 años después

El sábado 18 de julio, el Museo Romántico será escenario de una celebración por los 130 años de la primera exhibición cinematográfica realizada en Uruguay. La propuesta recuperará películas silentes nacionales, música en vivo, documentos históricos y actividades educativas en el mismo edificio donde el público montevideano descubrió las imágenes en movimiento.

El día en que Montevideo descubrió el cinematógrafo

El 18 de julio de 1896 se realizó en el Salón Rouge de Montevideo la primera exhibición cinematográfica de Uruguay. El espacio funcionaba en la planta baja de la Casa de Antonio Montero, conocida entonces como Palacio de Mármol y convertida décadas más tarde en el Museo Romántico.

Habían transcurrido menos de siete meses desde la histórica función organizada por los hermanos Auguste y Louis Lumière en el Grand Café de París, el 28 de diciembre de 1895. La rapidez con la que el cinematógrafo llegó a Montevideo mostraba la conexión de la ciudad portuaria con las innovaciones culturales y tecnológicas que circulaban por Europa y Estados Unidos.

La presentación del 18 de julio fue privada, pero las funciones abiertas al público comenzaron el día 23 y continuaron durante varios meses. La prensa de la época presentó el cinematógrafo como una de las grandes novedades del final del siglo XIX.

Quienes asistieron pudieron observar escenas filmadas en Francia por los Lumière, pero también imágenes registradas en Montevideo: personas saliendo de misa en la Catedral, un tranvía atravesando el centro, la Plaza Independencia, la calle Sarandí, una feria en la avenida Rondeau, el muelle detrás del Teatro Solís y un desfile militar.

La novedad no consistía solamente en contemplar lugares lejanos. Por primera vez, los habitantes de Montevideo podían verse a sí mismos, reconocer sus calles y observar la vida cotidiana de la ciudad reproducida sobre una pantalla.

Cine recuperado y música en el histórico Salón Rouge

A 130 años de aquella función, la Casa Montero volverá a recibir imágenes en movimiento. La celebración comenzará el sábado 18 de julio a las 11 horas, en 25 de Mayo 428, y contará con actividades abiertas al público en turnos previstos para las 12 y las 13 horas.

El centro del programa será una proyección de aproximadamente 20 minutos que reunirá ocho obras uruguayas realizadas entre 1904 y 1938. Las películas, pertenecientes al período silente, fueron recuperadas mediante tareas de preservación del patrimonio audiovisual.

La compositora y pianista Carmen Pi acompañará las imágenes con música interpretada en vivo, recreando una característica fundamental de las primeras funciones cinematográficas, cuando las películas no tenían sonido grabado y la música se ejecutaba dentro de la sala.

La investigadora Georgina Torello ofrecerá una presentación para situar las obras en su contexto histórico y explicar las condiciones culturales en las que comenzó a desarrollarse el cine en Uruguay.

El circuito incluirá además una selección de piezas del acervo del Museo Histórico Nacional, una visita a su Hemeroteca, una función especial de Fotoviaje a cargo del Centro de Fotografía de Montevideo y propuestas educativas para jóvenes, niñas y niños en el patio de la casa.

Fotoviaje propone un recorrido por la transformación de Montevideo mediante fotografías históricas y la representación de personajes vinculados con los comienzos de la fotografía durante las primeras décadas del siglo XX.

Recuperar las imágenes que sobrevivieron

La exhibición cinematográfica comenzó en Uruguay en 1896, pero la producción de imágenes nacionales dio sus primeros pasos poco después. En 1898, el comerciante y artista Félix Oliver realizó registros como Carrera de bicicletas en el Velódromo de Arroyo Seco, considerada una de las primeras filmaciones hechas en el país.

Buena parte del cine producido durante aquellas décadas desapareció. La fragilidad de los materiales, los incendios, la falta de depósitos adecuados y la ausencia de políticas continuas de conservación provocaron la pérdida de numerosas películas, noticieros y registros documentales.

Por eso, la proyección de ocho obras recuperadas no constituye solamente una evocación artística. Es también el resultado del trabajo de archivos, investigadoras, técnicos e instituciones que preservan materiales capaces de mostrar cómo vivían, trabajaban y se representaban los habitantes del país.

La celebración es organizada por la Agencia del Cine y el Audiovisual del Uruguay y el Museo Histórico Nacional, junto con instituciones que integran la Mesa Interinstitucional de Patrimonio Audiovisual. Participan, entre otras, la Universidad de la República, Cinemateca Uruguaya, el Archivo Nacional de la Imagen y la Palabra del Sodre, la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación y la Universidad Católica del Uruguay.

Los cupos son limitados y el ingreso requiere inscripción previa. Las personas interesadas deben consultar la disponibilidad actualizada en los canales oficiales de la Agencia del Cine y del Museo Histórico Nacional.


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