Una Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU concluyó que autoridades y fuerzas de seguridad israelíes atacaron deliberadamente a niños palestinos y cometieron crímenes de guerra y de lesa humanidad. Según los datos citados en el informe, más de 20.000 niños palestinos murieron y más de 44.000 resultaron heridos entre octubre de 2023 y octubre de 2025. Los menores representan cerca del 30% de todas las personas fallecidas en el territorio palestino ocupado.
Un informe centrado en la infancia palestina
La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Este, e Israel, presentó un informe específico sobre las violaciones cometidas contra niños palestinos desde el 7 de octubre de 2023 hasta el 31 de marzo de 2026.
El documento abarca Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este. Según la Comisión, las autoridades y fuerzas de seguridad israelíes son responsables de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y persecución en Gaza. En Cisjordania, incluida Jerusalén Este, el informe determinó la existencia de crímenes de guerra.
La investigación sostiene que los niños palestinos no fueron solo víctimas indirectas de la guerra. La Comisión afirma que fueron atacados, heridos, detenidos, sometidos a hambre, privados de atención médica y despojados de las condiciones mínimas para vivir, estudiar y crecer.
El informe agrega nuevos elementos a una conclusión previa de la propia Comisión: que Israel ha cometido genocidio en Gaza.
Muertes, hambre, amputaciones y destrucción de escuelas
El informe cita más de 20.000 niños palestinos muertos y más de 44.000 heridos entre octubre de 2023 y octubre de 2025. Muchos murieron en ataques aéreos con explosivos de gran potencia en zonas densamente pobladas. La Comisión también documentó casos de niños alcanzados por drones, francotiradores y otras armas en la cabeza o en la parte superior del cuerpo.
Para los investigadores, ese patrón no puede ser leído como una sucesión de daños colaterales. El documento sostiene que atacar a los niños palestinos afecta directamente la continuidad biológica, social y política del pueblo palestino.
La destrucción de infraestructura básica ocupa un lugar central en el informe. Según la Comisión, el 97% de las escuelas de Gaza fueron destruidas y el 95% de las universidades resultaron afectadas. De las 38 universidades del territorio, 22 habrían quedado completamente destruidas.
El informe también denuncia la privación de alimentos y atención médica. Hasta el 1 de octubre de 2025, se habían registrado 151 muertes de niños por desnutrición, según los datos citados por la Comisión. También se documentaron más de mil amputaciones de menores entre octubre y diciembre de 2023.
Uno de los casos señalados por los investigadores fue el de una niña de 12 años con enfermedad celíaca que murió por desnutrición aguda. No pudo acceder a alimentos sin gluten ni recibir tratamiento adecuado durante el asedio. La autorización para evacuarla con fines médicos llegó dos semanas después de su muerte.
Rendición de cuentas y responsabilidad internacional
La Comisión sostuvo que las violaciones continuaron incluso después del alto el fuego anunciado en octubre de 2025. Entre los hechos documentados figuran tortura, tratos inhumanos y degradantes, violencia sexual y de género, ataques contra instalaciones sanitarias y educativas, y obstáculos a la asistencia médica.
En Cisjordania, el informe registró casos de niños heridos o detenidos en condiciones incompatibles con el derecho internacional. Uno de los episodios mencionados refiere a un adolescente de 14 años que murió tras recibir un disparo y permanecer cerca de 45 minutos sin asistencia médica, mientras soldados israelíes habrían impedido el acceso de su madre y de una ambulancia.
La Comisión pidió a los Estados investigar a personas y organizaciones sospechosas de participar en violaciones graves, incluso mediante el principio de jurisdicción universal. También reclamó cumplir las órdenes de arresto de la Corte Penal Internacional, prevenir genocidio, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad, y suspender transferencias de armas o materiales que puedan ser utilizados para violar el derecho internacional.
Israel rechazó las conclusiones del informe y acusó a la Comisión de actuar con sesgo político. Sin embargo, el documento queda incorporado al conjunto de investigaciones internacionales que ya se tramitan ante organismos judiciales y multilaterales.
Foto ;Portal PITCNT.UY
Fuentes consultadas:
- Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Este, e Israel.
- Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
