Desde este 1.º de junio, el beneficio para la compra de naftas con medios electrónicos pasa al 20% en estaciones ubicadas hasta 20 kilómetros de los pasos fronterizos con Argentina. En la frontera con Brasil, la reducción sube al 28%.
El descuento del Imesi para la compra de naftas en zonas de frontera volvió a modificarse desde la madrugada de este lunes 1.º de junio. En las estaciones ubicadas hasta 20 kilómetros de los pasos Fray Bentos-Puerto Unzué, Paysandú-Colón y Salto-Concordia, la reducción mediante medios electrónicos pasó del 15% al 20%.
Para las estaciones ubicadas a más de 20 kilómetros y hasta 60 kilómetros de esos pasos de frontera con Argentina, el beneficio queda en 10%, equivalente a la mitad de la reducción aplicada en la primera franja.
La medida busca aliviar la diferencia de precios con Argentina y sostener la actividad de las estaciones de servicio del litoral, una zona donde las asimetrías cambiarias y de precios golpean de forma directa al comercio, al transporte cotidiano y al consumo de las familias.
El cambio llega al mismo tiempo que comienza a regir el nuevo ajuste nacional de combustibles. La nafta Súper 95 pasó de $ 88,03 a $ 93,36 por litro. Con el descuento del 20%, el precio efectivo queda en torno a $ 74,69 en las estaciones comprendidas dentro de la primera franja con Argentina. La nafta Premium 97 pasó de $ 90,90 a $ 96,00; con el mismo beneficio, queda en aproximadamente $ 76,80.
Brasil mantiene un beneficio mayor
En la frontera con Brasil, el descuento del Imesi también aumenta. Desde este lunes pasa del 24% al 28% en estaciones ubicadas hasta 20 kilómetros de los pasos de Chuy, Río Branco, Aceguá, Rivera, Artigas y Bella Unión.
Para las estaciones situadas a más de 20 kilómetros y hasta 60 kilómetros de esos pasos, la reducción será del 14%.
La diferencia entre ambos regímenes responde a la comparación de precios con cada país vecino. El mecanismo del Imesi en frontera tiene justamente ese objetivo: reducir parte de la brecha entre los valores de Uruguay y los de Argentina o Brasil, para evitar que el consumo se traslade masivamente hacia el otro lado de la frontera y para sostener la competitividad de las estaciones uruguayas.
En términos prácticos, el consumidor debe pagar con medios electrónicos habilitados para acceder al beneficio. El régimen no funciona para pagos en efectivo y se aplica con topes por operación y por persona.
El aumento de combustibles no desaparece
Aunque el incremento del descuento mejora el precio final en frontera, no elimina el impacto del ajuste general de combustibles. Desde junio, la nafta Súper 95 queda fijada en $ 93,36 por litro y la Premium 97 en $ 96,00.
El supergás se mantiene sin cambios, con un precio de $ 101,26 por kilo. Eso deja la recarga de 13 kilos en $ 1.316,38, sin incluir eventuales costos de envío.
El gasoil también aumenta, pero no entra en el régimen de devolución del Imesi aplicado a las naftas de frontera. El Gasoil 50S pasó de $ 57,72 a $ 61,76, con una suba de $ 4,04 por litro. El Gasoil 10S pasó de $ 66,27 a $ 70,91, con un incremento de $ 4,64.
Ese dato es importante para productores, transportistas, trabajadores rurales, repartidores y pequeñas empresas del interior, porque el alivio tributario anunciado para frontera se concentra en las naftas y no alcanza al gasoil.
La medida combina dos efectos al mismo tiempo: por un lado, el gobierno intenta amortiguar la diferencia de precios en las zonas fronterizas; por otro, los combustibles vuelven a subir en el país. Para las familias del litoral y del norte, el resultado final dependerá de la ubicación de la estación, del tipo de combustible y del medio de pago utilizado.
Fuentes
Dirección General Impositiva
Ursea
Presidencia de la República
