El sindicato de trabajadores de Terminal Cuenca del Plata y la empresa alcanzaron una tregua para negociar un nuevo convenio colectivo bajo la mediación del Ministerio de Trabajo. La actividad se retomó este lunes a las 16:00 y las partes acordaron mantener la paz laboral mientras continúan las conversaciones.
Acuerdo para negociar hasta el 22 de julio
Terminal Cuenca del Plata y la organización sindical acordaron suspender las medidas gremiales y abrir una etapa de negociación intensiva para intentar alcanzar un nuevo convenio colectivo.
Las reuniones se desarrollarán prácticamente todos los días hasta el miércoles 22 de julio. El plazo podrá extenderse si la empresa y el sindicato consideran que es necesario continuar negociando.
El acuerdo fue alcanzado durante una reunión tripartita realizada en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. La asamblea sindical aceptó la propuesta de paz laboral presentada por el organismo y resolvió retomar las tareas, por lo que la operativa de la terminal comenzó a normalizarse desde las 16:00 de este lunes.
El dirigente sindical Álvaro Reinaldo explicó que el objetivo será avanzar en encuentros casi diarios y encontrar una solución negociada. Durante este período no habrá nuevos paros, siempre que se cumplan las condiciones pactadas y se mantenga abierta la mesa de diálogo.
El reclamo por ingresos y estabilidad laboral
El conflicto se originó durante la negociación del convenio colectivo que comprende a unos 550 trabajadores de TCP. La terminal pertenece en un 80% al grupo belga Katoen Natie y en un 20% a la Administración Nacional de Puertos.
El convenio anterior perdió vigencia el 27 de abril. Según el sindicato, su finalización hizo caer beneficios laborales y dejó sin efecto la cláusula de paz que regía mientras el acuerdo se encontraba vigente.
Uno de los principales reclamos de los trabajadores es que la empresa garantice un mínimo de 25 jornales mensuales. Como alternativa durante la negociación, el sindicato planteó el pago de una partida de 50.000 pesos líquidos por trabajador.
La reivindicación apunta a garantizar un piso de ingresos para trabajadores cuya remuneración depende, en distintos casos, de la cantidad de jornales efectivamente realizados. TCP rechazó inicialmente el planteo y sostuvo que no podía ser establecido como condición previa para iniciar la negociación.
El conflicto atravesó varias semanas de reuniones sin acuerdo, paros, reanudaciones parciales de la actividad y acusaciones cruzadas. Los trabajadores también denunciaron problemas en las condiciones laborales dentro de la terminal, entre ellos las distancias para acceder a servicios sanitarios y la falta de instalaciones adecuadas en sectores operativos durante el invierno.
La mediación evitó una salida por la fuerza
La paralización parcial de la terminal provocó reclamos de cámaras empresariales y dirigentes de la oposición, que exigieron al Poder Ejecutivo declarar la esencialidad de la actividad portuaria.
El gobierno descartó esa posibilidad y sostuvo que no estaban dadas las condiciones legales, debido a que el conflicto se concentraba en una de las terminales y no comprendía la totalidad del puerto de Montevideo.
El presidente Yamandú Orsi defendió la necesidad de mantener abiertas las instancias de diálogo, mientras el Ministerio de Trabajo continuó convocando a las partes. La tregua alcanzada este lunes permitió reactivar las operaciones sin restringir el derecho de huelga y abrió un plazo concreto para discutir las garantías laborales reclamadas por el sindicato.
