Militantes jóvenes del Frente Amplio, el Partido Nacional, el Partido Colorado y el Partido Independiente participarán juntos este miércoles en la Marcha del Silencio. La coordinación se hizo en el ámbito de la Juventud Interpartidaria y abre una señal relevante: la memoria democrática empieza a encontrar nuevos puentes entre generaciones políticas distintas.
Una marcha conjunta en una fecha central para Uruguay
Jóvenes del Frente Amplio, el Partido Nacional, el Partido Colorado y el Partido Independiente marcharán juntos este miércoles 20 de mayo en una nueva edición de la Marcha del Silencio, una de las movilizaciones más importantes del calendario democrático uruguayo.
La coordinación se realizó en el ámbito de la Juventud Interpartidaria, un espacio que reúne a militantes jóvenes de distintos partidos y que en los últimos años ha buscado instalar una agenda común sobre convivencia democrática, participación juvenil, diálogo político y rechazo a la violencia.
El gesto tiene peso propio. El 20 de Mayo no es una fecha partidaria: es una jornada de memoria, reclamo y exigencia de respuestas por los detenidos desaparecidos durante el terrorismo de Estado. La participación conjunta de jóvenes de partidos con historias, tradiciones y miradas distintas muestra que una parte de las nuevas generaciones políticas asume la memoria como una responsabilidad democrática compartida.
La Marcha del Silencio y una consigna que sigue vigente
La Marcha del Silencio de 2026 se realizará a partir de las 19:00, con punto de encuentro en Rivera y Jackson, en Montevideo. Esta edición, organizada por Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, lleva como consigna: “30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y hoy. Exigimos respuestas. ¿Dónde están?”
La movilización vuelve a poner en el centro una demanda que atraviesa décadas: conocer el destino de las personas detenidas desaparecidas, avanzar en verdad y justicia, y enfrentar los pactos de silencio que todavía bloquean respuestas.
El 20 de mayo también recuerda los asesinatos de Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz, Rosario Barredo y William Whitelaw, ocurridos en Buenos Aires en 1976, en el marco de la coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur. Michelini venía del Frente Amplio; Gutiérrez Ruiz pertenecía al Partido Nacional. Esa historia vuelve todavía más significativo que jóvenes de distintas colectividades políticas caminen juntos en una fecha marcada por la memoria democrática.
Una sensibilidad generacional que cruza fronteras partidarias
En los partidos tradicionales, según la información difundida, hay quienes interpretan que entre los militantes más jóvenes existe otra sensibilidad respecto al 20 de Mayo. Esa lectura no borra diferencias políticas ni iguala trayectorias históricas, pero reconoce un cambio relevante: para una parte de la nueva militancia, la defensa de la democracia y el rechazo a la impunidad no deberían quedar encerrados en una sola identidad partidaria.
La Juventud Interpartidaria ya había tenido antecedentes de coordinación entre jóvenes de diferentes partidos. En 2024 entregó a candidatos presidenciales un documento de acuerdos donde planteó la necesidad de fortalecer el diálogo, rechazar la lógica divisoria, combatir la desinformación y promover una democracia más deliberativa e inclusiva.
La presencia conjunta en la Marcha del Silencio se inscribe en esa misma línea, pero con una carga histórica mayor. No se trata de un acto protocolar ni de una foto política más. Es una señal en una fecha donde Uruguay vuelve a mirarse frente a sus heridas abiertas: los desaparecidos, el silencio, la responsabilidad del Estado y la deuda pendiente con las familias.
La memoria no se debilita por ampliarse. Al contrario: gana fuerza cuando logra interpelar también a quienes vienen de otras tradiciones políticas y entienden que sin verdad no hay democracia plena.
