Rodantel S.A. mostró obras, mantenimiento y voluntad de reactivar plenamente el Frigorífico Rosario ante autoridades nacionales y departamentales. La planta funciona parcialmente, pero la vuelta a gran escala depende de la habilitación del mercado chino, en medio de una agenda nacional marcada por el empleo, la producción y los controles sanitarios de la carne uruguaya.
Una planta que Rosario necesita volver a ver funcionando
La reactivación del Frigorífico Rosario volvió a quedar en el centro de la agenda productiva de Colonia. Rodantel S.A., empresa responsable de la planta, recibió a autoridades nacionales y departamentales con el objetivo de mostrar el estado actual de las instalaciones, las obras realizadas y la voluntad de recuperar la actividad industrial en una escala que permita absorber nuevamente a buena parte de sus trabajadores.
La recorrida contó con la presencia del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona; el senador Nicolás Viera; la diputada Cecilia Badin; y autoridades departamentales. En representación de la Intendencia de Colonia participó Walter Godoy, director de Pymes, debido a que el intendente Guillermo Rodríguez no pudo asistir por compromisos de agenda.
El punto central no es solamente empresarial. En Rosario, el frigorífico representa empleo directo, movimiento comercial, actividad para proveedores y una señal de arraigo para trabajadores que dependen de la continuidad de la planta. Actualmente hay alrededor de 80 trabajadores en actividad, mientras unos 150 siguen sostenidos por el seguro de paro. La meta planteada por la empresa es volver a una operativa plena, con una plantilla que podría ubicarse entre 270 y 300 personas.
La habilitación china, el paso que falta para volver a escala
Gonzalo Calviño, representante de Rodantel S.A., explicó que la visita buscó transparentar la situación de la empresa y mostrar que la planta se mantiene en condiciones para retomar actividad apenas llegue la habilitación necesaria.
La empresa viene realizando tareas de mantenimiento, obras y ajustes para sostener la unidad productiva. Calviño remarcó que la intención no es trabajar apenas para sobrevivir, sino recuperar una planta plenamente operativa, con capacidad real de producción, empleo y presencia en el mercado.
El cuello de botella está en China. El Frigorífico Rosario ya desarrolla faenas semanales para el abasto interno, pero su recuperación más fuerte depende de volver a exportar al mercado chino. Según información sectorial reciente, la planta recibió una nueva lista de observaciones, que se encuentra en proceso de respuesta, mientras el gobierno uruguayo mantiene gestiones con autoridades sanitarias chinas.
Fratti destacó el estado de las instalaciones tras la recorrida y señaló que la planta está renovada y en buenas condiciones. También confirmó que la delegación oficial que viajó a China plantearía la situación del Frigorífico Rosario para intentar acelerar una autorización clave para la producción y el empleo local.
Ese viaje no ocurre aislado. Uruguay mantiene una agenda sensible con China por el mercado cárnico, los controles sanitarios y la necesidad de cuidar uno de los destinos más importantes para la carne nacional. Presidencia informó que una delegación uruguaya se reuniría con la Administración de Aduanas de China para reforzar los controles sobre residuos veterinarios en productos cárnicos exportables.
Trabajo, controles y una cadena que necesita certezas
La situación del Frigorífico Rosario se inscribe en un problema más amplio: Uruguay necesita sostener mercados, cumplir exigencias sanitarias y al mismo tiempo proteger empleos industriales fuera de Montevideo.
En marzo de 2026, el MGAP informó que autoridades chinas detectaron residuos de Fluazurón en un lote de carne bovina exportado desde Uruguay. Ese episodio derivó en la suspensión de declaraciones de importación para una planta específica y obligó al país a reforzar controles. INAC también informó medidas para aumentar muestreos en plantas frigoríficas, fortalecer sanciones y avanzar en la fase intensiva del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata.
Ese contexto vuelve más importante la habilitación del Frigorífico Rosario. No alcanza con tener la planta preparada: también hace falta cumplir procedimientos, responder observaciones, asegurar inocuidad y preservar la confianza de los mercados. Para Rosario, esa habilitación puede marcar la diferencia entre una actividad parcial y una recuperación laboral mucho más amplia.
Fratti puso el acento en el valor de las plantas del interior para sostener comunidades enteras. La ministra Cardona, desde Industria, también ha trabajado en las gestiones necesarias para que el frigorífico pueda recuperar su capacidad productiva. El gobierno busca mostrar una señal clara: acompañar una salida que combine inversión privada, controles públicos, defensa del empleo y producción nacional.
La reunión cerró con el compromiso de continuar las gestiones para avanzar en la habilitación de la planta y retomar la actividad productiva a mayor escala.
