Una investigación de Crónicas del Este reveló que el vehículo oficial asociado al intendente Felipe Algorta acumuló 14 infracciones de tránsito y una deuda superior a $186.000. A partir de ese trabajo, en Quatroges sumamos algunos datos importantes y te ordenamos el contexto que pone el foco en una pregunta clave: qué registros existen sobre el uso, los recorridos y el control interno de esa camioneta.
Una investigación que empezó con multas y puede abrir otro capítulo
Esta nota parte de una investigación publicada por Crónicas del Este sobre el vehículo oficial matrícula QID1118, padrón 903571091, asociado al intendente de Durazno, Felipe Algorta.
El medio informó que esa camioneta, una Mazda CX-5 año 2023, registra una deuda de $186.065,35 al 21 de abril de 2026, sin incluir convenios vigentes. La patente figura al día por estar exonerada, pero el monto señalado surge casi en su totalidad de multas de tránsito impagas.
La investigación identificó 14 infracciones acumuladas entre 2022 y 2026, emitidas por la Intendencia de Montevideo, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y el Ministerio del Interior. El dato no es menor: se trata de un vehículo público, comprado y mantenido con recursos públicos, utilizado en el marco de una administración departamental.
Las primeras infracciones corresponden a períodos anteriores al actual gobierno departamental, pero el salto más importante se ubica en 2025, ya dentro del período político que tiene a Algorta al frente de la Intendencia de Durazno.
La secuencia de infracciones
Según el detalle publicado por Crónicas del Este, el primer registro aparece el 5 de agosto de 2022, a las 11:32, en Cuareim y Mercedes, en Montevideo, por estacionamiento tarifado sin ticket o vencido. El importe señalado fue de $3.823,06.
El 20 de enero de 2023, a las 20:35, el vehículo fue detectado en Ruta 5, kilómetro 16, por exceso de velocidad, con una multa de $7.646,12.
El 16 de enero de 2024, a las 11:00, volvió a figurar en Montevideo, en Bulevar General Artigas y Hocquart, por exceso de velocidad, con un importe de $15.292,24.
En 2025 la acumulación se vuelve más intensa. El 6 de agosto, a las 19:28, la matrícula QID1118 aparece en Ruta 2, kilómetro 210, por exceder en más de 30 kilómetros por hora el límite permitido. Ese registro figura también en documentos del Diario Oficial.
Al día siguiente, el 7 de agosto de 2025, a las 08:48, el vehículo aparece en Bulevar Artigas y Canelones, en Montevideo, con dos infracciones en el mismo punto: una por superar la velocidad máxima permitida entre 21 y 30 kilómetros por hora, y otra por no respetar señales luminosas.
El 20 de agosto de 2025 se registran dos infracciones casi consecutivas: a las 15:55 en Ruta 5, kilómetro 100, por exceso de velocidad entre 21 y 30 kilómetros por hora; y a las 15:57 en Ruta 2, kilómetro 210, por la misma infracción.
El 21 de agosto, a las 16:43, el vehículo figura en Rambla República Helénica y Río Negro, en Montevideo, por exceso de velocidad. El 8 de septiembre, a las 00:24, aparece otra infracción en Rambla O’Higgins, también por exceso de velocidad.
El 2 de septiembre de 2025, a las 09:54, se registró una infracción en Ruta 34, kilómetro 42.190, en Canelones, por exceso superior a 30 kilómetros por hora. Al día siguiente, el 3 de septiembre, a las 10:15, la matrícula QID1118 volvió a figurar en Ruta 2, kilómetro 210, por una infracción de igual gravedad.
El 23 de octubre de 2025, a las 14:51, el vehículo fue registrado en Ruta 102, kilómetro 45.900, por exceso de velocidad entre 21 y 30 kilómetros por hora. Ese dato también aparece en documentos del Diario Oficial.
Crónicas del Este informó además una infracción del 12 de febrero de 2026, a las 14:34, en Rambla República de México y José Cúneo Perinetti, en Montevideo, por superar la velocidad máxima permitida.
A esos datos se suma un nuevo registro oficial publicado en el Diario Oficial del 8 de mayo de 2026: la matrícula QID1118 figura el 19 de abril de 2026, a las 23:40, en Ruta 1, por exceso de velocidad entre 21 y 30 kilómetros por hora.
El vehículo que la Intendencia buscó reemplazar
El caso agrega otro elemento: la Intendencia de Durazno llamó a licitación para reemplazar el vehículo de uso del jefe comunal. El llamado refiere al recambio de un SUV Mazda CX-5, matrícula QID1118, por un nuevo vehículo híbrido.
El pliego del llamado identifica el vehículo a reemplazar como QID 1118, SUV Mazda CX-5. También se informó que el nuevo vehículo debía ser un SUV híbrido, de cinco o más pasajeros, cinco puertas, caja automática y tracción total.
Ese dato no prueba por sí solo ninguna irregularidad, pero permite ubicar el vehículo en una cadena administrativa concreta: no se trata de una matrícula aislada, sino de una camioneta identificada dentro del parque automotor oficial de la comuna.
La pregunta sobre los registros internos
El capítulo más delicado no está solamente en las multas. Está en los registros internos que deberían permitir reconstruir el uso del vehículo.
El sistema SISCONVE, utilizado por organismos públicos para el control vehicular, no se limita al consumo de combustible. Información oficial de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto señala que el sistema mide consumo, recorrido y registra conductores. También existe información pública sobre aplicaciones de seguimiento satelital asociadas al sistema.
Por eso, si el vehículo QID1118 estaba incorporado a un sistema de control de flota, deberían existir registros capaces de responder preguntas básicas: qué recorridos hizo, en qué horarios circuló, qué cargas de combustible tuvo, qué conductor o usuario quedó asociado y qué accesos administrativos se realizaron sobre esos datos.
Hasta ahora no hay una prueba pública que confirme una maniobra para borrar o alterar registros digitales vinculados al SISCONVE. Ese punto debe tratarse con precisión. Lo que sí existe es una pregunta institucional inevitable: si hubo multas reiteradas en un vehículo oficial, los registros de uso, recorrido y control interno deberían estar preservados y disponibles para su análisis administrativo.
La investigación de Crónicas del Este abrió la primera puerta. Los documentos públicos permiten confirmar parte de la secuencia de infracciones. El siguiente paso es saber qué información guarda la Intendencia de Durazno sobre el uso real de esa camioneta y qué controles internos se aplicaron ante una acumulación de multas que, según lo informado, permanecían impagas.
Fuente; Crónica del Este
