Quatroges

ASSE denunciará penalmente presuntas omisiones en el Hemocentro de Maldonado

Una investigación administrativa detectó un “volumen sustancial” de donantes que no habrían sido informados de resultados serológicos reactivos. El organismo iniciará un sumario al exdirector Jorge Curbelo y buscará establecer si otros funcionarios conocieron los hechos y omitieron denunciarlos.

El Directorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado resolvió presentar una denuncia penal por hechos presuntamente delictivos ocurridos durante la gestión de Jorge Curbelo al frente del Hemocentro Regional de Maldonado.

La decisión fue adoptada después de recibir las conclusiones de una investigación administrativa que analizó el manejo de los resultados obtenidos en los estudios realizados a donantes de sangre.

Según la documentación conocida, los investigadores encontraron una cantidad importante de casos en los que personas cuyos análisis habían dado un resultado serológico reactivo no fueron notificadas por el Hemocentro.

ASSE también resolvió iniciar un sumario administrativo a Curbelo y ampliar las actuaciones para determinar si existieron otros funcionarios que conocían las irregularidades y omitieron denunciarlas.

Una omisión que pudo afectar el derecho a la salud

Un resultado reactivo en una prueba de tamizaje no representa por sí solo un diagnóstico definitivo. Puede tratarse de una infección que luego debe confirmarse mediante estudios complementarios, pero también de un falso positivo.

Precisamente por esa razón, la normativa uruguaya establece que los servicios de medicina transfusional deben contar con procedimientos claros para informar, orientar y derivar a los donantes cuando aparece una anomalía significativa.

El Reglamento de Medicina Transfusional actualizado en 2024 determina que el director médico es responsable de contar con un sistema de notificación que comunique al donante cualquier alteración relevante encontrada en su sangre y le indique consultar a un especialista de su prestador de salud.

La regulación también obliga al servicio a convocar, orientar y encaminar a las personas con resultados serológicos anormales para que puedan acceder a diagnóstico y tratamiento. Las muestras positivas deben enviarse al Departamento de Laboratorio de Salud Pública para su confirmación.

La omisión de esa comunicación pudo haber retrasado consultas médicas, pruebas confirmatorias, tratamientos o medidas preventivas de personas que desconocían la posibilidad de portar una enfermedad transmisible.

La normativa dispone, además, que los resultados serológicos no deben comunicarse por teléfono, por tratarse de información médica sensible que exige confidencialidad, orientación profesional y un procedimiento previamente establecido.

La información disponible hasta el momento no sostiene que sangre con resultados reactivos haya sido utilizada para transfusiones. La investigación conocida se concentra en la presunta falta de notificación a los donantes, una obligación sanitaria diferente pero igualmente relevante.

Del cese cuestionado a la denuncia penal

Jorge Curbelo estuvo al frente del Hemocentro desde su creación, en 2009. ASSE lo removió de la dirección técnica el 23 de abril de 2026, luego de aproximadamente 17 años en esa función.

La resolución inicial fundamentó el cambio en una redefinición de la estructura, el funcionamiento y la gestión del centro. Posteriormente, el vicepresidente de ASSE, Daniel Olesker, explicó que existía una pérdida de confianza y que se analizarían eventuales irregularidades administrativas.

El cese generó una fuerte reacción política en Maldonado. El diputado nacionalista Federico Casaretto defendió públicamente a Curbelo y cuestionó que el exdirector no hubiera sido citado durante las primeras etapas de la investigación.

Curbelo compareció el 7 de julio ante la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes. Allí rechazó las acusaciones sobre procedimientos transfusionales irregulares y afirmó que durante su administración no se transfundieron productos sin cumplir los protocolos de seguridad.

Las conclusiones recibidas ahora por el Directorio de ASSE abren una nueva etapa. La controversia deja de estar limitada a las razones políticas o administrativas del cese y pasa a incluir una denuncia penal vinculada con el manejo de información sanitaria de los donantes.

La presentación ante la Justicia no implica que Curbelo u otros funcionarios sean culpables. Será la Fiscalía la que deberá estudiar la documentación, determinar si existieron delitos e individualizar las eventuales responsabilidades.

El sumario administrativo seguirá un camino separado y deberá establecer si hubo incumplimientos funcionales, qué autoridades tenían la obligación de controlar las notificaciones y durante qué período se produjeron las presuntas omisiones.

Una auditoría anterior había encontrado debilidades de control

El Hemocentro ya había sido objeto de una auditoría interna de ASSE cerrada en diciembre de 2022. El trabajo analizó principalmente los ejercicios 2020 y 2021 y, para algunos puntos, amplió el estudio hasta noviembre de 2022.

Aquella auditoría concluyó que el centro contaba, en términos generales, con controles suficientes para asegurar el destino de los volúmenes de sangre y señaló que no había detectado desvíos en los procesos examinados. Tampoco encontró irregularidades en la muestra seleccionada para evaluar los resultados de serología.

Sin embargo, el informe sí registró debilidades en la trazabilidad y documentación. Entre ellas, advirtió que el sistema informático permitía eliminar donantes antes de aprobar la serología sin dejar un registro visible para los usuarios y que no existía un control suficiente para verificar su posterior reingreso.

También constató que el área de Serología retiraba determinados volúmenes sin registrar ese movimiento en el sistema. En otra muestra, el 73% de los procedimientos analizados no tenía la firma del director técnico exigida por el manual interno.

Esas observaciones no prueban por sí mismas las omisiones que motivan la nueva denuncia penal. Sí muestran que desde años anteriores existían advertencias sobre controles, registros y responsabilidades que debían ser corregidas.

El centro cumple una función estratégica para el sistema sanitario público. Procesa sangre y hemocomponentes para la región este y también abastece a hospitales y servicios de otros departamentos. Durante 2020 recibió más de 26.000 donantes y en 2021 superó los 37.000, según la auditoría de ASSE.

La defensa de la salud pública exige investigar con profundidad, respetar las garantías de las personas sumariadas y, al mismo tiempo, atender inmediatamente a los donantes que pudieron resultar afectados. Fortalecer ASSE también significa identificar las fallas, asumir responsabilidades y asegurar que ninguna persona vuelva a quedar sin información esencial sobre su propia salud.


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