Quatroges

Información, cultura y mirada crítica

Montevideo probará contenedores con llave digital para restringir el uso a vecinos autorizados

La Intendencia de Montevideo prepara una nueva etapa del sistema de limpieza urbana: contenedores de vía pública con acceso digital, que solo podrán ser abiertos por vecinos habilitados. La medida se integrará al Plan Limpieza, que también prevé retirar progresivamente miles de contenedores de la calle y sustituirlos por modelos intradomiciliarios, intraprediales y soterrados.

Un contenedor cerrado y con acceso habilitado

La Intendencia de Montevideo comenzará a probar contenedores de residuos con un sistema de “llave digital”, una herramienta que permitirá restringir la apertura a vecinos autorizados del entorno donde esté instalado cada recipiente.

El anuncio fue realizado por Leonardo Herou, director de Desarrollo Ambiental de la IM. El jerarca explicó que no todos los contenedores pasarán a funcionar bajo este formato, sino que se aplicará en algunas zonas específicas. La idea es que el contenedor permanezca cerrado y que solo pueda abrirse mediante una conexión o mecanismo digital habilitado para quienes viven en el barrio.

El objetivo operativo es reducir problemas asociados al uso indebido del contenedor: vandalismo, roturas, residuos fuera del recipiente, acumulación en el entorno y disposición por parte de personas ajenas a la zona. La IM todavía no informó públicamente si la llave digital funcionará mediante aplicación, tarjeta, chip, código QR u otro sistema de identificación.

Los primeros lugares señalados para avanzar con esta modalidad son los municipios CH y B. En el CH, el plan de la comuna ya incluye intervenciones en zonas como Buceo y edificios, complejos habitacionales y cooperativas. En el Municipio B, la hoja de trabajo incorpora Ciudad Vieja, Centro, Cordón, Parque Rodó, Palermo, Sur, Aguada y zonas de alta concentración residencial y comercial.

La medida forma parte de un cambio mayor del sistema de limpieza

La llave digital no aparece como una medida aislada. Forma parte de una transformación más amplia que la IM viene presentando dentro de su Agenda Ambiental Estratégica y el Plan Limpieza.

Ese plan plantea reducir progresivamente los contenedores de vía pública y sustituir parte del sistema actual por contenedores intradomiciliarios, intraprediales y soterrados. La comuna sostiene que el modelo vigente, apoyado en miles de contenedores en la calle, tiene límites operativos: genera puntos de acumulación, exige mantenimiento constante y dificulta el control del uso correcto.

En el esquema oficial, los contenedores intradomiciliarios se entregan a hogares para sacar los residuos en días y horarios definidos. Los intraprediales se instalan dentro de edificios, cooperativas o complejos habitacionales. Los soterrados se reservan para zonas de alta concentración de actividad o grandes complejos, donde la solución en superficie resulta más compleja.

El Plan Limpieza prevé una inversión total de unos 60 millones de dólares en 36 meses. Entre las cifras incluidas por la IM aparecen 49 camiones recolectores para residuos mezclados, 25 camiones eléctricos para recolección selectiva, 254.000 contenedores intradomiciliarios, 19.000 contenedores intraprediales, 1.000 nuevos contenedores de vía pública, 45 contenedores soterrados, 850 ecopuntos, seis ecocentros fijos, 120.000 hogares con acceso a composteras domiciliarias, 200 complejos habitacionales con composteras intraprediales y 300 papeleras en espacios de alta concurrencia.

Herou también planteó que la IM apunta a pasar de unos 11.800 contenedores públicos a menos de 4.000 hacia fines de 2028. Eso implicaría retirar más de 7.000 recipientes de la vía pública y concentrar los recursos de recolección y limpieza en un sistema más diversificado.

Control, tecnología e inclusión social

La tecnología de acceso restringido busca ordenar el uso de los contenedores, pero la propia IM advierte que el equipamiento no resuelve por sí solo el problema de la limpieza. El sistema necesita frecuencia de vaciado, mantenimiento, fiscalización, respuesta rápida ante reclamos y participación vecinal.

La comuna también incorporó en su planificación el fortalecimiento de la clasificación en origen, el reciclaje y el compostaje. En ese punto, el cambio de modelo incluye un componente ambiental y otro social: la valorización de materiales reciclables aparece vinculada al trabajo de cooperativas de clasificación y a la inclusión laboral de personas clasificadoras.

Ese aspecto es relevante porque el problema de los residuos en Montevideo no se limita a una discusión sobre contenedores cerrados o abiertos. También involucra pobreza, trabajo informal, personas en situación de calle, circuitos de reciclaje, comercios, edificios, cooperativas y hábitos cotidianos de disposición de basura.

En el Municipio B, por ejemplo, la IM prevé alcanzar a 62.262 hogares con contenedores intraprediales en edificios, complejos habitacionales y cooperativas. También se anunciaron contenedores soterrados en las inmediaciones de 18 de Julio y parte de Ciudad Vieja, 86 puntos de entrega de reciclables, acciones inmediatas con nuevos contenedores y recambios, y el objetivo de atender el 90% de los reclamos por WhatsApp dentro de las 24 horas.

En el Municipio CH, el plan informado incluye 1.242 contenedores intradomiciliarios en zonas del Buceo, 49.320 hogares con contenedores intraprediales en edificios, complejos habitacionales y cooperativas, aumento de frecuencia de recolección en vía pública y relocalización de la base operativa del Buceo.

La prueba de contenedores con llave digital será, entonces, una pieza dentro de una política más amplia: menos contenedores dispersos en la calle, más sistemas adaptados por barrio, más clasificación en origen y mayor control sobre el uso del espacio público.


Compartir esta nota: Facebook X