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Abelardo de la Espriella, el candidato que compró tierra en una zona marcada por carbón, paramilitarismo y despojo

Abelardo de la Espriella compró en 2013 un predio de 178 hectáreas en Becerril, Cesar, que perteneció a la familia de Hugues Rodríguez Fuentes, alias “Comandante Barbie”, condenado por promover grupos paramilitares. La finca está sobre un título minero de Drummond y colinda con tierras vinculadas a despojo, extinción de dominio y uso como base paramilitar.

Una finca heredada, dividida y vendida al candidato

La investigación publicada por Vorágine ubica el origen de la operación en enero de 2013. Ese mes, los hermanos Rodríguez Fuentes recibieron como herencia de su madre un predio rural de 882 hectáreas en Becerril, departamento del Cesar, una zona de alto valor económico por su cercanía con el complejo carbonífero operado por Drummond.

Entre los herederos estaba Hugues Rodríguez Fuentes, conocido como “Barbie” o “Comandante Barbie”, condenado en Colombia por promover la conformación de grupos paramilitares y vinculado también a un proceso por narcotráfico en Estados Unidos.

Tras recibir la herencia, los hermanos dividieron el terreno en cinco partes. A Martha Rodríguez Fuentes le correspondió el lote número 3, de 178 hectáreas, que pasó a llamarse Nueva Jerusalén. Ocho meses después, Abelardo de la Espriella compró ese predio por 680 millones de pesos colombianos, según registros conocidos por Vorágine.

El medio colombiano verificó además, a través de coordenadas, que el terreno está ubicado sobre un título minero otorgado a Drummond. El dato es clave: no se trata solamente de una finca rural, sino de una propiedad situada en una zona donde la tierra puede multiplicar su valor por la expansión de la minería de carbón.

De la Espriella conserva la propiedad, según la investigación. El avalúo catastral actual del predio Nueva Jerusalén asciende a 1.304 millones de pesos, más del doble del valor de compra. Su precio comercial podría ser bastante mayor si se considera su ubicación sobre el título minero.

El Carmen, la finca vecina donde operó el paramilitarismo

El punto más grave no es únicamente la compra. El predio Nueva Jerusalén colinda con la hacienda El Carmen, también vinculada a Hugues Rodríguez Fuentes. De acuerdo con informes del Centro Nacional de Memoria Histórica y expedientes judiciales , esa finca fue utilizada por estructuras paramilitares del Bloque Norte como base de operación y entrenamiento.

El informe “Tierra y carbón en la vorágine del Gran Magdalena”, del Centro Nacional de Memoria Histórica, documentó el papel de esas fincas en la expansión paramilitar en el Distrito Minero de La Jagua. Allí se señala que en el entorno de la finca El Carmen operaron espacios de adiestramiento contrainsurgente y que Rodríguez Fuentes aparece como beneficiario de un proceso de violencia, desplazamiento y apropiación de tierras en la Serranía del Perijá.

El Centro Nacional de Memoria Histórica también registró que entre 1996 y 2006 integrantes del Frente Juan Andrés Álvarez, entrenados en fincas vinculadas al “Comandante Barbie”, cometieron una parte central de las masacres ejecutadas en esa zona.

Versiones de paramilitares desmovilizados sostuvieron que en El Carmen se cometieron asesinatos, se ordenaron desplazamientos y se robaron cabezas de ganado.Además que en 2002 fueron capturados allí 13 paramilitares, lo que muestra que no se trataba de una referencia lejana sino de una presencia concreta.

Una sentencia del Tribunal Superior de Cartagena también recogió que Rodríguez Fuentes ponía sus propiedades a disposición de los paramilitares para que operaran desde allí, y que varias de esas fincas funcionaron como bases o escuelas de entrenamiento.

Rodríguez Fuentes ha sostenido en su defensa que él mismo denunció ante el Ejército la presencia de las autodefensas en sus propiedades. Sin embargo, en 2007 fue condenado a nueve años de cárcel por promover la conformación de grupos paramilitares.

La fortuna de “Comandante Barbie” y el limbo de las víctimas

Después de su condena en Colombia, Hugues Rodríguez Fuentes no cumplió esa pena en el país. Viajó a Estados Unidos, donde enfrentó un proceso por narcotráfico en el que también aparecían mencionados jefes paramilitares como Hernán Giraldo y Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”. Según la investigación periodística, allí negoció con la justicia y permaneció detenido durante un período breve.

Mientras tanto, en Colombia se abrió una larga disputa por sus bienes. Desde 2007, la Fiscalía buscó extinguir el dominio sobre 61 propiedades asociadas a Rodríguez Fuentes, su familia y su entorno empresarial. Para la Fiscalía, esos bienes estaban vinculados a despojo de tierras y narcotráfico.

Varios de esos predios se encontraban en zonas de interés minero y algunos pasaron, en distintos momentos, por la Sociedad de Activos Especiales o por la Unidad de Restitución de Tierras. Al menos seis de esos bienes, según Vorágine, son vecinos del predio Nueva Jerusalén comprado por De la Espriella.

En 2023, un fallo judicial controvertido permitió que “Comandante Barbie” recuperara el dominio sobre buena parte de esa fortuna. Noticias Caracol informó que un juez negó la extinción de dominio sobre 61 bienes, entre ellos haciendas que sumaban cerca de 10.000 hectáreas en el Cesar, propiedades urbanas, locales comerciales y sociedades.

La decisión abrió un choque directo con procesos de restitución. Tres de las propiedades cuya devolución fue ordenada ya habían sido entregadas o estaban vinculadas a procesos de reparación a víctimas. Para organizaciones y periodistas que siguieron el caso, el fallo dejó en una situación de incertidumbre a familias campesinas afectadas por el conflicto armado.

El carbón como explicación de fondo

La finca Nueva Jerusalén no está en cualquier lugar. Está en un corredor donde la tierra fue atravesada por la expansión carbonífera, por la llegada de grandes empresas mineras y por la violencia paramilitar.

Después de la división del predio heredado por los Rodríguez Fuentes, otros lotes similares también fueron vendidos. Según Vorágine, en 2019 Drummond compró a una hermana de “Comandante Barbie” un predio contiguo y de dimensiones semejantes al adquirido por De la Espriella. La minera pagó 3.265 millones de pesos, casi cinco veces más que los 680 millones pagados por el hoy candidato presidencial años antes.

Otro predio derivado de esa misma herencia pasó en 2013 a un fideicomiso por 580 millones de pesos. Luego, Drummond lo compró por 13.100 millones. La diferencia muestra el valor estratégico de esas tierras dentro del negocio minero.

El informe del Centro Nacional de Memoria Histórica describe cómo la concesión de 274.053 hectáreas en el yacimiento El Descanso a Drummond, sumada a las minas La Loma, Similoa y Rincón Hondo, impulsó una compra masiva de tierras por parte de ganaderos, terratenientes y compradores intermedios con el objetivo de negociar después con multinacionales.

En esa lógica aparece también Hugues Rodríguez Fuentes. El Centro de Memoria Histórica lo menciona como un caso representativo de articulación entre interés minero, poder territorial y paramilitarismo. Con la llegada de Salvatore Mancuso al Cesar, Rodríguez creó la Convivir Salguero Ltda., estructura que luego aparece vinculada a procesos de despojo de campesinos en el Distrito Minero de La Jagua.

Los vínculos no terminan en la compraventa

La relación entre Abelardo de la Espriella y el entorno Rodríguez Fuentes no se agota en la compra de Nueva Jerusalén.

Vorágine documentó que De la Espriella representó legalmente a Inversiones Rodríguez Fuentes y Carbones Sororia, empresas de “Comandante Barbie”, y también fue apoderado de María Consuelo Pavajeau, esposa de Rodríguez Fuentes.

A eso se suma el vínculo empresarial. La Silla Vacía había informado que Elisa Rodríguez Fuentes, hermana de Hugues, y Carlos Olivella Pavajeau, hijastro del condenado paramilitar, son socios de De la Espriella en Dominio De la Espriella, la sociedad detrás de su negocio de licores, que comercializa ron y vino.

Otra socia de De la Espriella en ese negocio es Monte Horeb Group SAS. Según Vorágine, esa empresa también mantiene conexiones directas con el entorno de “Comandante Barbie”: Monte Horeb compró el predio que le correspondió al propio Rodríguez Fuentes tras la división de la herencia familiar. Además, Soraya Obando Daes, representante legal de esa firma, integró la junta directiva de Inversiones Guatapurí, otra empresa de Rodríguez Fuentes.

La Silla Vacía también ubicó el negocio del Ron Defensor dentro de una red societaria más amplia: Dominio De la Espriella tiene participación de familiares de Hugues Rodríguez Fuentes, empresas panameñas, petroleros y otros socios con antecedentes o relaciones controvertidas. Según ese medio, el universo empresarial de De la Espriella incluye firmas en Colombia, Panamá y Estados Unidos, con fuerte peso en bienes raíces.

Un candidato de mano dura con una historia que reclama explicaciones

Abelardo de la Espriella llega a la política colombiana con un discurso de ultraderecha, mano dura, reducción del Estado, defensa del fracking, ofensiva contra la paz total y promesa de seguridad militarizada. Su movimiento, Defensores de la Patria, se presenta como una respuesta de orden frente al gobierno de Gustavo Petro.

Pero la investigación de Vorágine coloca otra pregunta en el centro: qué significa que un candidato que promete restaurar autoridad y combatir el crimen haya comprado una tierra proveniente del entorno familiar de un condenado por promover paramilitares, ubicada sobre un título minero y rodeada de fincas asociadas a despojo, extinción de dominio y violencia.

La Federación Internacional por los Derechos Humanos advirtió en junio de 2026 que la candidatura de De la Espriella plantea riesgos para las garantías democráticas y los derechos humanos. En ese comunicado, la organización citó también la investigación de Vorágine y sostuvo que los vínculos documentados exigen explicaciones públicas claras.

El punto no es confundir la labor de abogado con los delitos de sus clientes. El punto es otro: la investigación no habla solamente de representación jurídica. Habla de compra de tierra, valorización minera, sociedades comerciales, relaciones empresariales y vecindad con predios que aparecen en expedientes de violencia paramilitar y despojo.

De la Espriella transfirió el predio Nueva Jerusalén a Cosenza, sociedad a través de la cual maneja parte de sus bienes raíces. Según la observación satelital citada por Vorágine, la finca muestra poca actividad visible: no aparecen construcciones ni cercas relevantes. Alrededor, en cambio, sí hay una alta actividad minera de carbón.

Vorágine informó que contactó a Abelardo de la Espriella y a su equipo de campaña para consultar por la adquisición del predio Nueva Jerusalén. Al cierre de esta nota, no había recibido respuesta.

Fuentes consultadas: Vorágine, Centro Nacional de Memoria Histórica, La Silla Vacía, Noticias Caracol, El Espectador, Infobae Colombia, FIDH, El País América, Drummond Ltd., Agencia Nacional de Minería de Colombia.


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