A horas del balotaje entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, el presidente colombiano reclamó restablecer mecanismos de trazabilidad en los formularios E-14. El planteo vuelve a colocar la transparencia electoral en el centro de una elección marcada por la polarización, el avance de la ultraderecha y la disputa por la continuidad del ciclo progresista iniciado en 2022.
Una segunda vuelta bajo tensión política
Colombia llega a la segunda vuelta presidencial del domingo 21 de junio con un clima político cargado. De un lado está Abelardo de la Espriella, candidato de ultraderecha, abogado y empresario que capitalizó un discurso de orden, seguridad y mano dura. Del otro, Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y figura histórica de la izquierda colombiana, que busca dar continuidad al proyecto político abierto por Gustavo Petro.
En ese escenario, Petro pidió que el escrutinio se realice “en tranquilidad, sin violencia entre nadie, pero con máxima vigilancia ciudadana”. El mensaje fue dirigido tanto a la ciudadanía como a las autoridades electorales, en particular a la Registraduría Nacional y al Consejo Nacional Electoral.
El eje de la preocupación está en los formularios E-14, las actas que diligencian los jurados de votación en cada mesa y que sirven como soporte central para el proceso de escrutinio. Aunque los resultados oficiales se consolidan después por las autoridades electorales, esos documentos son una pieza clave para contrastar datos, revisar inconsistencias y permitir la auditoría pública del proceso.
Metadatos, estampilla de tiempo y candado Hash
Petro pidió al registrador nacional, Hernán Penagos, restablecer los metadatos de los formularios E-14 publicados digitalmente. Según el presidente, esos datos permiten verificar la trazabilidad de los documentos, el momento de publicación y si hubo o no modificaciones posteriores.
El mandatario también reclamó recuperar la “estampilla del tiempo” y el “candado Hash”, mecanismos técnicos utilizados para certificar la integridad de archivos digitales. En términos simples, un código Hash funciona como una huella única de un documento: si el archivo se altera, la huella cambia. La estampilla de tiempo, por su parte, permite comprobar cuándo fue creado o publicado el documento.
En procesos electorales muy ajustados, la confianza pública no depende solo de contar votos, sino de que cualquier ciudadano, partido, veeduría u observador pueda verificar el camino de esos votos desde la mesa hasta el escrutinio final. La transparencia no es un detalle técnico: es una condición política para aceptar el resultado.
Democracia, vigilancia y disputa por el resultado
El pedido de Petro aparece en una elección donde la derecha y la izquierda llegan con proyectos de país abiertamente enfrentados. De la Espriella construyó buena parte de su campaña sobre la promesa de endurecer la respuesta estatal frente al crimen y las bandas armadas. Cepeda, en cambio, defendió una agenda de reformas sociales, paz, derechos, justicia territorial y continuidad de las políticas iniciadas por el actual gobierno.
La Registraduría ha defendido que el proceso cuenta con medidas de auditoría, observación internacional y controles técnicos. También informó procedimientos de congelamiento de códigos fuente, registro de códigos Hash y acompañamiento de organismos de control y misiones de observación. Aun así, el reclamo presidencial apunta a otra capa del proceso: la publicación digital de los E-14 y la posibilidad de que la ciudadanía pueda verificar de manera directa la integridad de esos archivos.
Foto ; Imagen generada IA
