La vicepresidenta llamó a analizar con profundidad la última encuesta de Equipos Consultores, que marcó un saldo negativo para la gestión presidencial. Defendió el rumbo del gobierno, pero advirtió que hay que revisar tiempos, comunicación y decisiones.
Cosse pidió autocrítica tras la caída en la aprobación de Orsi: “Hay una luz amarilla prendida”
La vicepresidenta Carolina Cosse reconoció que los últimos datos de aprobación del presidente Yamandú Orsi deben ser tomados con seriedad por el gobierno. Tras la divulgación de una encuesta de Equipos Consultores que mostró una baja en la aprobación y un aumento de la desaprobación, sostuvo que el oficialismo debe hacer una lectura profunda, colectiva y sin dramatismos.
La medición, presentada por Subrayado, ubicó la aprobación de la gestión presidencial en 27% y la desaprobación en 48%, con un saldo neto negativo de 21 puntos. El dato marca un deterioro respecto a la medición anterior, en la que la aprobación era más alta y la desaprobación menor. También se registró una caída entre votantes que apoyaron a Orsi en segunda vuelta, aunque ese segmento mantiene todavía un balance favorable hacia el mandatario.
Una advertencia política dentro del propio gobierno
Consultada en el programa Arriba Gente, de Canal 10, Cosse admitió que los números encienden una señal de alerta. La vicepresidenta habló de una “luz amarilla” y planteó que el gobierno debe revisar lo ocurrido con responsabilidad.
El punto central, según su lectura, no pasa solamente por la comunicación. Cosse señaló que el gobierno quizá no logró transmitir con suficiente claridad el nivel de deterioro encontrado en distintas áreas al asumir la conducción del país. A la vez, reconoció que la ciudadanía espera respuestas rápidas y que el Ejecutivo debe tomar en cuenta el ritmo de los cambios.
La vicepresidenta sostuvo que la autocrítica debe hacerse hacia adentro, sin buscar explicaciones únicamente fuera del gobierno. “Mirarse uno mismo” fue la idea política que dejó sobre la mesa, en un contexto donde la oposición intenta instalar que el desgaste de Orsi responde a errores de gestión.
El contexto económico también pesa
Cosse incorporó otro elemento al análisis: la situación internacional. Señaló que Uruguay no está aislado de un mundo atravesado por guerras, tensiones comerciales, cambios bruscos en reglas económicas y señales de enfriamiento global.
Ese marco, sostuvo, también impacta sobre la economía nacional. La advertencia no elimina la responsabilidad del gobierno, pero coloca la discusión en un plano más amplio: las dificultades internas conviven con un escenario internacional complejo, que condiciona a países pequeños y dependientes de los movimientos del comercio global.
Desde esa perspectiva, la vicepresidenta planteó que puede ser necesario revisar algunas decisiones, siempre con amplitud y sin convertir el dato de una encuesta en una crisis política.
Respaldo al Ejecutivo desde el Parlamento
Cosse también remarcó que el Parlamento debe cumplir un papel activo para ayudar al Poder Ejecutivo a ejecutar su programa. Recordó que el año anterior el oficialismo trabajó para aprobar el Presupuesto y resolver temas urgentes, mientras que este año debe ser una etapa de implementación.
La vicepresidenta afirmó que desde su rol está “a disposición” para cooperar y acelerar los procesos necesarios. Su mensaje combinó advertencia interna, respaldo al gobierno y llamado a corregir a tiempo, antes de que la señal amarilla se transforme en un problema mayor para la gestión.
