El edil colorado Federico Paganini respondió a las críticas internas por haber votado el financiamiento para obras de saneamiento, limpieza, calles y veredas. La discusión volvió a exponer una fractura de fondo en la oposición: entre quienes buscan incidir en soluciones concretas y quienes prefieren sostener una lógica de bloqueo contra la Intendencia de Montevideo.
Un voto que rompió la lógica del bloqueo
La aprobación de los fideicomisos para la Intendencia de Montevideo abrió una fuerte discusión dentro de la oposición. El financiamiento, por unos 260 millones de dólares, estará destinado a áreas sensibles para la vida cotidiana de los montevideanos: saneamiento, limpieza, calles y veredas.
El edil colorado Federico Paganini acompañó la iniciativa junto al Frente Amplio y otros tres ediles de la oposición. El plan de saneamiento fue votado por unanimidad, mientras que las restantes líneas de financiamiento salieron adelante con esos votos opositores que rompieron la disciplina política de la Coalición Republicana.
La decisión fue cuestionada por Vamos Uruguay, el sector liderado por Pedro Bordaberry, que rechazó el respaldo dado por el Comité Ejecutivo Departamental colorado de Montevideo a Paganini. Para ese sector, el voto dañó la estrategia de la coalición opositora en la capital.
Pero la respuesta de Paganini fue directa. El edil defendió su voto y apuntó contra dirigentes que, según dijo, no conocen la realidad política ni territorial de Montevideo.
“El partido perdió credibilidad en la capital”
Paganini sostuvo que el Partido Colorado viene de una situación electoral muy dura en Montevideo y que la fuerza necesita cambiar su forma de pararse ante la ciudadanía. Según planteó, el partido no puede limitarse a una oposición belicosa contra la Intendencia ni a cuestionar por reflejo cada iniciativa del gobierno departamental.
El edil fue más allá y dijo que algunos legisladores “jamás trabajaron en Montevideo”, “jamás visitan la orgánica” y “no entienden lo que está pasando” en la capital. También acusó a sectores internos de recurrir a falsedades para justificar su posición.
Uno de los puntos centrales de su defensa fue el endeudamiento. Frente a las críticas contra la Intendencia, Paganini respondió que Montevideo es, según sus datos, la comuna con menor endeudamiento del país, ubicado en torno al 2,4%.
La afirmación apunta al corazón del discurso opositor. Durante años, sectores de derecha instalaron la idea de que Montevideo está siempre mal administrada, endeudada y paralizada. Sin embargo, cuando la discusión baja a obras concretas —limpieza, veredas, saneamiento y calles— el rechazo automático empieza a mostrar sus límites.
Obras concretas o oposición por reflejo
El Comité Ejecutivo Departamental del Partido Colorado en Montevideo respaldó a Paganini y argumentó que las obras votadas están en línea con prioridades que el propio Partido Colorado había planteado para la ciudad: gestión de residuos, calles, veredas y saneamiento.
Ese punto deja mal parada a la crítica de Vamos Uruguay. Si las obras coinciden con demandas reales de los vecinos y con propuestas que el propio coloradismo dice defender, el rechazo parece responder más a una necesidad de marcar distancia del Frente Amplio que a una discusión seria sobre la ciudad.
La Intendencia de Montevideo, encabezada por Mario Bergara, consiguió así una herramienta financiera clave para avanzar en áreas donde existen reclamos cotidianos. La limpieza, el estado de las calles, las veredas y el saneamiento no son consignas abstractas: son problemas concretos que afectan la calidad de vida en los barrios.
La interna colorada terminó dejando al descubierto una pregunta más amplia para toda la oposición: si su papel en Montevideo será bloquear al gobierno departamental por cálculo político o aportar, controlar y exigir resultados sin impedir obras necesarias.
En esa diferencia se juega también la credibilidad. Paganini lo dijo sin rodeos: el Partido Colorado perdió peso en la capital porque muchos actores eligieron el minuto de fama antes que construir un proyecto serio para Montevideo.
