Quatroges

Información, cultura y mirada crítica

José Olivera en la OIT: educación, inteligencia artificial y defensa del trabajo docente

El secretario de Asuntos Internacionales del PIT-CNT intervino en la Conferencia Internacional del Trabajo, en Ginebra, en nombre de la Internacional de la Educación. Cuestionó una mirada que reduce la enseñanza a competencias para el mercado y defendió el rol humano, profesional y social de las y los docentes frente al avance de la inteligencia artificial

José Olivera llevó a la OIT una defensa política de la educación pública

José Olivera, secretario de Asuntos Internacionales del PIT-CNT, intervino este jueves 4 de junio ante la Conferencia Internacional del Trabajo, en Ginebra, Suiza, en representación de la Internacional de la Educación, federación mundial que nuclea a 375 organizaciones y a más de 33 millones de docentes, trabajadoras y trabajadores de la educación.

Su exposición se centró en el debate sobre inteligencia artificial, trabajo, derechos y educación. Olivera valoró que el informe del director general de la Organización Internacional del Trabajo reconozca que el cambio tecnológico no es neutral y que su gobernanza debe estar centrada en las personas, pero advirtió una ausencia de fondo: la educación aparece de forma reducida y la figura docente queda prácticamente fuera del análisis.

La educación no puede ser tratada como una mercancía

Olivera cuestionó una visión que presenta la educación como si fuera una cadena de producción o una simple plataforma de entrega de contenidos. Desde esa perspectiva, sostuvo que las aulas no pueden convertirse en mercados y que las y los estudiantes no deben ser tratados como datos.

La intervención defendió la educación como derecho humano fundamental, bien público y proceso social democrático. No se trata únicamente de preparar personas para trabajar. La educación también forma pensamiento crítico, convivencia, acceso al conocimiento, capacidad de cuestionar y posibilidad de transformar la sociedad.

En ese proceso, el trabajo docente ocupa un lugar que ninguna tecnología puede reemplazar. Olivera reivindicó el criterio profesional de maestras, maestros, profesoras y profesores, y retomó una idea central de Paulo Freire: enseñar no es transferir conocimiento, sino crear condiciones para que ese conocimiento se construya.

Esa mirada coloca un límite claro frente al entusiasmo tecnológico sin discusión social. La inteligencia artificial puede ser una herramienta útil, pero no puede sustituir la relación pedagógica, la empatía, la creatividad, la escucha, la experiencia acumulada ni la responsabilidad ética que sostiene el trabajo educativo.

Palestina y la educación bajo ataque

Durante su exposición, Olivera también llevó al ámbito de la OIT la situación de Palestina. Señaló que la educación atraviesa allí una vulneración extrema, con infraestructura destruida, estudiantes desplazados, familias bajo trauma y docentes que continúan enseñando en condiciones dramáticas.

La referencia no fue lateral. Vinculó el derecho a la educación con el derecho a la vida, al trabajo digno y a la posibilidad de construir un destino propio. En ese sentido, expresó la solidaridad de la Internacional de la Educación con las y los trabajadores de la educación palestina, sus estudiantes y sus comunidades.

El planteo final sostuvo una posición clara: la tecnología debe estar al servicio del desarrollo humano, no de la sustitución de las personas ni de la mercantilización del aprendizaje. La educación debe ser financiada y gobernada como bien público, con participación activa de las y los docentes y sus organizaciones sindicales.

Fuentes
PIT-CNT

Compartir esta nota: Facebook X