El empresario del sector automotor, director ejecutivo de Mobility, fue imputado como presunto autor de un delito de homicidio culpable tras el siniestro ocurrido en la madrugada del sábado 30 de mayo, cerca del puente de La Barra. En el choque murió Cristian Santos, de 36 años, y otras dos personas resultaron lesionadas
La Justicia de Maldonado formalizó a Guillermo Novelli Bonilla, empresario vinculado al sector automotor y director ejecutivo de Mobility, luego del siniestro de tránsito fatal ocurrido en la madrugada del sábado 30 de mayo en la rambla Lorenzo Batlle Pacheco, en la zona conocida como curva de La Gorgorita, a unos 400 metros del puente de La Barra.
El choque involucró a un automóvil Peugeot 208 y a una camioneta ROX. Como consecuencia del impacto murió Cristian Santos, de 36 años, socio del emprendimiento Reina Vaca, del barrio La Fortuna, en Maldonado. En el auto también viajaba una mujer de 33 años, que sufrió politraumatismos y fue trasladada a un centro asistencial.
En la camioneta circulaban dos hombres. El conductor, identificado públicamente como Guillermo Novelli Bonilla, resultó ileso. Su acompañante, de 41 años, fue diagnosticado con politraumatismos moderados y también fue derivado a un centro de salud.
Espirometría positiva y formalización judicial
Uno de los datos centrales incorporados a la investigación fue la prueba de espirometría realizada al conductor de la camioneta por personal de la Intendencia de Maldonado. El resultado difundido fue de 1,04.
Uruguay tiene vigente una normativa de tolerancia cero para conducir: toda concentración de alcohol superior a 0,0 gramos por litro inhabilita a manejar vehículos en la vía pública. Por eso, el dato de la espirometría no es menor dentro de una investigación penal por un siniestro fatal.
El Juzgado Letrado de Primera Instancia de Maldonado de 11.º Turno formalizó la investigación contra Novelli Bonilla como presunto autor de un delito de homicidio culpable. La Fiscalía de 5.º Turno intervino en las actuaciones iniciales.
Como medidas cautelares, la Justicia dispuso que el imputado fije domicilio y no lo modifique sin aviso judicial, se presente una vez por semana en la dependencia policial correspondiente, no salga del país y entregue su pasaporte. Las medidas regirán durante 120 días mientras avanza la investigación.
Un empresario del sector automotor al volante de una camioneta de la marca que comercializa Mobility
Novelli Bonilla aparece públicamente como director ejecutivo de Mobility, empresa del Grupo Novelli vinculada a la comercialización de vehículos eléctricos, utilitarios, camiones y soluciones de movilidad. El grupo familiar tiene una trayectoria de más de tres décadas en el sector automotor uruguayo, con negocios asociados a Auxicar, Mobility, Multicenter, Siniestrados y otras áreas de servicios.
Según la información publicada en Maldonado, el empresario había llegado a Punta del Este para participar en actividades relacionadas con el lanzamiento del modelo ROX Adamas, la camioneta que conducía al momento del siniestro.
Ese elemento agrega una dimensión pública al caso: no se trataba de un conductor anónimo, sino de un empresario directamente vinculado al sector automotor, al mercado de vehículos y a una marca que comenzaba a promocionarse en Uruguay. La investigación deberá determinar la mecánica exacta del choque, pero el dato de la espirometría positiva ya forma parte de las actuaciones.
La igualdad ante la ley también se mide en estos casos
El caso obliga a mirar un punto de fondo: la seguridad vial no puede depender del apellido, del poder económico ni del lugar social de quien maneja. Cuando una persona muere en la ruta y el conductor del otro vehículo da positivo en alcohol, la respuesta institucional debe ser clara, transparente y proporcional a la gravedad del hecho.
La formalización no equivale a condena. Novelli Bonilla conserva todas las garantías del proceso y la investigación todavía debe avanzar con pericias técnicas, análisis de la dinámica del impacto y demás elementos probatorios. Pero tampoco puede perderse de vista que una vida se perdió, que hubo personas lesionadas y que la conducción con alcohol en sangre está prohibida en Uruguay.
En los siniestros de tránsito, muchas veces la discusión pública se queda en la palabra “accidente”, como si todo hubiera sido inevitable. Pero manejar después de consumir alcohol no es una fatalidad: es una decisión que aumenta riesgos y puede terminar destruyendo vidas.
Cristian Santos murió en el lugar pese a la asistencia médica. Su muerte generó fuerte impacto en Maldonado, donde era conocido por su vínculo con Reina Vaca. La investigación judicial deberá establecer responsabilidades, pero el caso ya deja planteada una pregunta incómoda y necesaria: si la ley es igual para todos, también debe serlo cuando el imputado pertenece al mundo empresarial y circulaba en un vehículo asociado a su propia actividad comercial.
Fuentes
Punta News
Foto: Captura redes (Marcelo Umpierrez)
