La movilización reunió a organizaciones sociales, estudiantes, trabajadores, sindicatos, familiares de víctimas del fujimorismo y partidos de izquierda y centro. La consigna “Fujimori nunca más” volvió a ocupar las calles a pocos días del balotaje frente a Roberto Sánchez.:
Una marcha contra el regreso del fujimorismo
Miles de personas marcharon este sábado por el centro histórico de Lima contra la candidatura presidencial de Keiko Fujimori, que disputará la segunda vuelta electoral de Perú frente al izquierdista Roberto Sánchez el próximo 7 de junio.
La movilización reunió a partidos de izquierda y centro, organizaciones estudiantiles, trabajadores, pensionistas, sindicatos y familiares de víctimas de las matanzas cometidas durante el gobierno de Alberto Fujimori, padre de la candidata y expresidente peruano entre 1990 y 2000.
Con banderas, fotografías de familiares desaparecidos y carteles contra el fujimorismo, los manifestantes partieron desde la Plaza San Martín y recorrieron varias avenidas de la capital peruana hasta llegar a las inmediaciones del Congreso y luego al Palacio de Justicia.
Entre las consignas más repetidas aparecieron “Por justicia y libertad, Fujimori nunca más”, “Keiko no va” y “Abajo el pacto mafioso”. También hubo manifestantes vestidos de rata y muñecos del mismo animal, usados para denunciar corrupción e impunidad.
El peso de la memoria y los derechos humanos
La marcha tuvo un fuerte componente de memoria histórica. La presencia de familiares de víctimas del período fujimorista volvió a colocar en el centro del debate electoral las heridas abiertas por los crímenes de Estado, las desapariciones, las matanzas y las denuncias por esterilizaciones forzadas.
El rechazo a Keiko Fujimori no se expresó solamente en clave partidaria. Para buena parte de los manifestantes, la candidatura de Fuerza Popular representa la continuidad política de un proyecto asociado al autoritarismo, la corrupción y la impunidad.
La consigna “Ni blanco ni viciado, Fujimori nunca más” respondió además a sectores que promueven anular el voto en la segunda vuelta. Parte de los manifestantes rechazó esa postura y llamó a votar contra Fujimori, aunque con una posición de vigilancia sobre Roberto Sánchez y sus compromisos públicos.
En otras ciudades del país, entre ellas Arequipa y Huancayo, también se realizaron movilizaciones bajo el lema “Keiko no va”, en una muestra de rechazo que no quedó limitada a la capital.
Sánchez firma compromisos ante organizaciones sociales
Horas antes de la movilización, Roberto Sánchez firmó un Compromiso por el Perú con organizaciones sociales, gremiales y políticas. El documento plantea un eventual gobierno orientado a enfrentar la inseguridad ciudadana, la corrupción y el deterioro democrático.
Las organizaciones que acompañaron ese acuerdo hablaron de un voto vigilante, apoyado en la defensa de la democracia, los derechos humanos, la justicia social, la recuperación económica y la lucha contra la corrupción.
Entre los puntos asumidos por Sánchez figura la derogación de las llamadas leyes pro crimen, cuestionadas por limitar la lucha contra economías ilegales. También se incluyeron compromisos de justicia y reparación para víctimas del conflicto armado interno, las esterilizaciones forzadas denunciadas durante el gobierno de Alberto Fujimori y las protestas sociales de los últimos cinco años.
La segunda vuelta peruana llega así atravesada por una fuerte disputa entre memoria, miedo al retorno del fujimorismo, rechazo a la corrupción y demandas sociales acumuladas en un país golpeado por años de inestabilidad política.
Fuentes:
EFE
Organizaciones sociales y políticas participantes de la movilización
Comunicados de campaña
