La directora de Inmujeres fue electa por aclamación para el período 2026-2029 durante la 40.ª Asamblea de Delegadas de la CIM, realizada en Washington. Es la primera vez que una representante uruguaya llega a la presidencia del principal foro hemisférico sobre derechos de las mujeres e igualdad de género.
Uruguay asume un lugar central en la agenda regional de género
Mónica Xavier, directora del Instituto Nacional de las Mujeres, fue electa presidenta del Comité Directivo de la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de los Estados Americanos para el período 2026-2029. La elección se concretó durante la jornada de cierre de la 40.ª Asamblea de Delegadas de la CIM, realizada entre el 27 y el 29 de mayo en Washington D.C.
La designación tiene un peso político particular para Uruguay. Es la primera vez que una representante uruguaya ocupa la presidencia de este organismo interamericano, creado para promover y proteger los derechos humanos de las mujeres y avanzar en políticas de igualdad de género en las Américas.
La elección fue por aclamación, de acuerdo con la información oficial difundida por Cancillería. Xavier llegó a esa instancia como delegada titular de Uruguay ante la CIM y como directora de Inmujeres, organismo dependiente del Ministerio de Desarrollo Social.
El nombramiento coloca a Uruguay en un espacio de conducción regional en un momento en que las políticas de igualdad vuelven a estar en disputa en buena parte del continente. Frente al avance de discursos que relativizan la violencia de género, cuestionan la participación política de las mujeres o reducen las políticas públicas de igualdad a un gasto prescindible, la presidencia uruguaya en la CIM marca una señal institucional en sentido contrario.
Derechos económicos, cuidados y autonomía
La Asamblea tuvo como eje los derechos económicos de las mujeres en las Américas, con foco en autonomía, poder de negociación, inclusión laboral, emprendimiento, inclusión financiera e inclusión digital. El lema elegido fue “Es tiempo de saldar la deuda”, una definición que ubica la desigualdad económica de género como un problema estructural y no como una dificultad individual.
Durante las jornadas participaron delegadas titulares de los Estados miembros de la OEA, ministras y altas autoridades vinculadas a las políticas de igualdad, representantes de organismos internacionales, cooperación, sociedad civil, academia y sector privado. También se desarrolló un foro de organizaciones sociales de derechos de las mujeres, cuyos aportes fueron trasladados a las sesiones formales de la Asamblea.
La agenda oficial incluyó tres diálogos centrales: inclusión laboral y emprendimiento de las mujeres, inclusión financiera e inclusión digital. También se presentó una Ley Modelo de Inclusión Laboral y Fomento del Emprendimiento y Empresarialidad de las Mujeres, pensada como herramienta para que los Estados adapten sus marcos jurídicos y políticas públicas a estándares de igualdad, no discriminación y desarrollo económico inclusivo.
El enfoque no se limita al acceso al empleo. La discusión regional incorpora cuidados, financiamiento, tecnología, participación en empresas, brechas salariales, informalidad, pobreza y autonomía económica. En esa mirada, la igualdad de género no aparece como un tema sectorial, sino como una condición para democracias más sólidas y economías más justas.
Una trayectoria política vinculada a derechos y participación
Mónica Xavier es médica, cardióloga y dirigente política de larga trayectoria. Fue senadora entre 2000 y 2020, presidenta del Frente Amplio entre 2012 y 2015 y secretaria general del Partido Socialista entre 2016 y 2019. También representó a Uruguay en asambleas de la Unión Interparlamentaria Mundial y tuvo participación en espacios internacionales vinculados a la representación política de las mujeres.
Desde marzo de 2025 dirige Inmujeres. Su llegada a la presidencia de la CIM combina dos planos: la trayectoria personal de una dirigente uruguaya vinculada históricamente a la agenda de derechos y el reconocimiento al papel del país en políticas públicas de igualdad, autonomía y protección frente a la violencia.
La Comisión Interamericana de Mujeres es el principal foro político hemisférico especializado en derechos de las mujeres dentro de la OEA. Su Asamblea de Delegadas es la máxima autoridad del organismo y reúne a representantes de los Estados miembros para definir planes, programas y líneas de acción regionales.
La presidencia uruguaya tendrá por delante una agenda compleja: fortalecer los mecanismos nacionales para el adelanto de las mujeres, sostener el diálogo con organizaciones feministas y sociales, promover políticas contra todas las formas de violencia y discriminación, cerrar brechas económicas y defender la participación paritaria.
En un continente atravesado por desigualdades persistentes, la elección de Xavier no es solo una noticia diplomática. Es también una oportunidad para que Uruguay impulse, desde un espacio regional, una agenda de igualdad con mirada pública, social y democrática.
Fuentes:
MIDES — “Mónica Xavier fue electa presidenta de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) de la OEA”.
